Curicó Unido enfrentándose a si mismo

En la carta publicada por un hincha, donde analiza la situación del club y de los “nuevos” hinchas de Curicó Unido, ad portas de un triunfo que llevará al equipo al ascenso, quiero rescatar unos puntos y reformular otros.
Para comenzar, el primero es de felicitar y motivar el ejercicio de desarrollar análisis sobre la situación y devenir del club y su entorno, lo que acerca también a documentar el proceso y mantener esa historia que se construye en cada partido, dentro y fuera de la cancha.Ha sido relevante el esfuerzo de recopilación que vimos por ejemplo en el volumen de Pídeme La Luna de Leonardo Salazar o el trabajo de Rafael Andaur Marín en líneas afines, rescatando el valor simbólico y el ethos si se quiere en torno al club. En efecto, el hincha es hincha, por lo mismo se agradece el trabajo disciplinado y riguroso que logra capturar lo que trasciende más allá de uno, varios partidos o varias temporadas incluso. Y es que en la transformación del club también ha habido una transformación en la hinchada, la que sin duda también se ve afectada por el devenir nacional y global.

En lo nacional, partamos por rescatar la singularidad en que se ha convertido la forma de administración del club frente a las presiones por convertirlo en una sociedad anónima deportiva como la mayor parte de sus vecinos históricos. En cuanto al hincha y al contexto, la transformación que ha vivido el fútbol como deporte a un show más dentro de tantos otros, cooptado por los derechos de televisación y la industria generada por el comercio de personas. Esto, visto por hinchas que, dado la estructura de show que se aprecia en este contexto libremercadista, a algunos les hace pifiar incluso a la propia selección chilena cuando intentan proteger un triunfo. El contexto ha cambiado, el fútbol ha cambiado y los hinchas han cambiado.

Antes de proseguir, valga compartir mi experiencia. Con suerte veo los partidos de la selección, no tengo preferencia por alguno de los Top5 Chilenos ni extranjeros y quizá podría definirme como simpatizante de Curicó Unido. No me alcanza para “nuevo” hincha. Tuve eso si la oportunidad de ver a Curicó Unido ganando todo un partido a Colo Colo en el propio Monumental. Esto en uno de los dos partidos que he visto en vivo del club. El anterior había sido en la Granja, en la época de los tablones, llegando tarde junto a la Pame y quedando tras la caseta de cemento, lo que explicaba la anomalía de asientos desocupados que elegimos.

Por cierto, no soy socio, aunque hubo un momento donde recopilé información para evaluarlo. Hablaré de esto más adelante. No he ido a ningún partido de esta temporada, pero sin duda considero que como ámbito y el propio ethos del que hablaba hace un par de líneas, es relevante de poner en la mesa al momento de analizar a Curicó en su conjunto.

Los nuevos hinchas
Acerca de esto, reorientaría lo de los nuevos hinchas. Cuando el club logre el triunfo, sin duda la plaza se llenará. Y si, se llenará de aparecidos, de esos que no sufrieron la angustia semanal en su momento y que llegan a un carro donde el éxito empuja un tren de gladiadores. Es cierto, los mil quinientos de siempre tienen claro quienes son, ahora, hay que tener presente que en su momento hubo otros mil quinientos o menos que vieron esto mismo y, sin duda, otros vendrán también. De hecho, ojalá fueran los diez mil de siempre y que el estadio diera espacio para cada uno de ellos. Habrá nuevos hinchas, lo quieran los mil quinientos de siempre o no.
Si me permiten opinar del modelo de negocio, pensando en el momento y en el futuro, creo que aprovechando el nuevo perfil de socio (el “nuevo” hincha), un cuidado importante es de verlo como una oportunidad, lejos de espantarlos en base a una suerte de los verdaderos versus los otros.

Sugeriría dos opciones importantes al respecto, primero, fortalecer la línea de merchandising y, segundo, abrir al menos un par de filiaciones más a la estructura actual de 3 tipos de membresía: codo, marquesina, tribuna. En efecto, es importante la hinchada apoyando en el estadio, pero fidelizar sin la obligación de asistencia y bajo un esquema anual podría abrir espacio a quienes no necesariamente puedan estar en cada fecha alentando al equipo, pero si puedan estar a distancia disfrutando del albirrojo. Si, las estructuras legales, la participación de las asambleas y lo demás habrá que dejarlo a los abogados creativos, de modo de intentar tomar esa oportunidad.

El precio de la fama: cómo consolidar el triunfo
Curicó Unido se enfrentará a si mismo, a su propia piedra de Sísifo. El éxito, fuente de miradas, además de llamar a los “nuevos” socios, llamará la grúa de quienes querrán llevarse a los más destacados, incluyendo al entrenador que se enfrenta a una nueva versión de su hazaña. En el caso de la dirigencia, no será distinto.

En este marco, se requerirá consolidar el logro y proyectarlo y para eso además de una dirigencia fuerte se requerirán nuevos socios, fidelizar marcas auspiciantes y compromiso de la comunidad. Actividades de extensión hacia colegios, hacia la mantención de la historia del club y por qué no, ir pensando en el museo multimedia del club también.

No será fácil cambiar esta suerte de dejavú. Pero como suele mostrar la historia, una cosa es lograr la templanza para sobreponerse al fracaso, pero otra tanto o más importante, es cómo se gestiona(rá) el triunfo y la gloria. Nuevamente, Curicó Unido se enfrentará a si mismo.

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Marcelo Aliaga

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