Los nuevos indignados del Maule

Por cada día que nos acercamos a la elección, los representantes con plan de ser reelectos nos exponen sus motivos de indignación.
En una región que se encuentra top liderando en todos los rankings asociados a pobreza, falta de desarrollo, ciudades para no vivir, entre otros tantos, nos conmueve esta repentina empatía.

Todos los representantes desplegados, en incesante actividad en inauguraciones, clubes deportivos, de adulto mayor, proyectos habitacionales y desde luego, en conferencias de prensa y comunicados mostrando como ahora logran adherir al sentir ciudadano, nos entienden y quieren lo mejor para la región. Hoy, son importantes los hospitales, las estaciones de tren, los robos de animales, el resguardo del patrimonio, la pérdida de matrícula pública, los caminos sin pavimentar, el reciclaje, las cuencas de ríos, nuevos puentes y desde luego, los proyectos de futuro. Ellos, son futuro.
Es importante valorar este despertar, esa sublime revelación, que luego de reelección tras reelección se ha hecho por fin presente. Ahora bien, a estos nuevos indignados, se comienzan a sumar consejeros regionales y quienes también ansían un futuro escaño.

La teatralidad -clave en el arte de la representación- se apodera de la esfera pública regional. Mientras, será menester ciudadano tomar papel y lápiz e intentar listar sólo 3 proyectos de ley presentados por cada representante en el Congreso Nacional, ni siquiera pido aprobados, sólo 3.
Haga el esfuerzo.
Si no logra recordar ninguno, piense entonces en las acciones de fiscalización, por ejemplo, en el contexto de varias comunas cuestionadas en el uso de sus recursos públicos.
Haga el esfuerzo, evalúe a su representante.

Si con conseguir fondos, hacer seguimiento de proyectos o facilitar trámites han creído que cumplen con su rol, habría sido deseable entonces que dieran su aprobación para lograr un Gobernador Regional y que postulen a ese rol, con foco exactamente en ejecución. Seguir pensando en bloquear un escaño de congresista, teniendo un interés netamente ejecutivo, hace emerger la necesidad de un tema sensible, que no se debe tocar: dar fin a la reelección indefinida, única forma para lograr resultados distintos para el Maule.

Veremos si se suman también a este clamor ciudadano, los nuevos indignados.

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Concejales viajeros: el retorno del dragón

La Región del Maule está formada por 30 comunas, en donde las dos comunas con mayor cantidad de habitantes son Talca y Curicó. Esto es bien sabido por cualquier senador, entendiendo que la redefinición de circunscripción así lo definió, bajo su aprobación, por cierto. A la par, el nuevo Distrito 17, está conformado según la nueva ley por las comunas de Constitución, Curepto, Curicó, Empedrado, Hualañé, Licantén, Maule, Molina, Pelarco, Pencahue, Rauco, Río Claro, Romeral, Sagrada Familia, San Clemente, San Rafael, Talca, Teno y Vichuquén, donde Curicó y Talca tienen mayor cantidad de población, vale decir, la mayor cantidad de potenciales votantes. Esto es sabido por cualquier diputado, ya que también contó con su voto.
En octubre habrá elecciones de senadores y diputados, también en nuestra región y es ahí en donde se desarrolla esta historia.
La plataforma sobre la que se erige el sistema piramidal de representación comienza en los propios concejales y alcaldes, que en su momento contaron con el apoyo de representantes, diputados y senadores para reelegirse, ya que en el “hoy por ti y mañana por mí” vendría la elección siguiente en unos meses más.

Existe temor ante una baja sostenida de participación, donde cualquier desaguisado podría cambiar un resultado totalmente predecible.
Y si hay un temor en un representante, es de dejar de serlo.

Desde ayer en la tarde trascendió el veredicto de la Corte de Apelaciones de Talca, quienes en fallo dividido desestimaron la sentencia entregada en la instancia judicial anterior. Recordemos que el fallo, en lo profundo, cuestiona a todo un periodo de Concejo Municipal de Curicó (2012 – 2016), fundamentalmente en lo que se ha venido a denominar como Caso de Concejales Viajeros. En esta serie por capítulos, nos fuimos enterando del juego del cuoteo de viajes, de rendiciones pendientes, de mentiras comprobadas, de falsificación de documentos, de complicidad activa y pasiva y por cierto, de una comunidad a la que no le importa mucho volver a reelegir en tan bello marco a quienes no tienen mayor problema o pudor por volver a poner su nombre en un voto. Pero bien, ya pasó esa larga etapa en donde la Fiscalía también puso su firma, cambiando fiscales ya que según dijeron, la carga laboral era demasiado intensa. Tanto, como para avanzar en semanas lo que no pudieron concretar en años.

Pero volvamos al resultado en Corte de Apelaciones. Revisando en post anteriores, en marzo de 2016 incluimos un análisis de escenario en la columna ¿Y si llegamos a un acuerdo? . Decía más o menos así:

“Caben 3 opciones para los formalizados: Ganar (logran llegar a un acuerdo, o bien la justicia decide que aquí está todo ok y no hay que seguir adelante), Perder (los demandantes logran que la justicia de un veredicto favorable) y dilatar, que sería como una suerte de empate. Sin embargo, los 3 escenarios son de pérdida, veamos: Ganan, la ciudadanía considerará que hubo arreglo; Pierden, evidente, pérdida; dilatan, pérdida de opción a reelección.”

Estamos en algo que se parece al primer escenario, donde la justicia ha decidido que todo está ok. Si, mejor dicho, si pero. El pero podemos dividirlo en dos líneas, la primera es la de un fallo que no es unánime, vale decir, las posturas en contra del fallo también dejan consignada la divergencia en el criterio. La segunda, es la del escenario, donde de todos modos hay pérdida dado que se considera que hubo arreglo. Esta opción toma fuerza cuando se mira con distancia el caso y se observa la temporalidad de ambas líneas de tiempo, la del caso y la de elecciones, en particular, elecciones municipales. Eso, hacia el pasado. Mirando hacia el futuro y teniendo en consideración la necesidad de mantener todo lo más perfectamente quieto de aquí a octubre y con foco en lo realmente importante -mantener el rol de representantes- parece una interesante coincidencia temporal la de demorar a penas unas semanas y emitir un fallo. Es cierto, quizá sea sólo una coincidencia, doble en este caso. Sería sencillamente impresentable que un poder presionara a otro poder en nuestra república, o que se intentara resolver “de forma razonable” un caso en vista de la presión de uno u otro caudillo local. Sería impresentable, es cierto. La justicia no tiene espacio para cocinas como las del poder del frente, o eso es lo que todos esperaríamos. Los Master Chef no tienen espacio aquí.

Como ya hemos visto, la ética se mueve en ámbitos superiores que los de la legalidad. Podrá ser interpretado como sencillas “irregularidades” por parte de la justicia el mentir y falsificar documentación, todo en el contexto del uso de recursos fiscales por cierto. Es por eso que quienes pensamos que los representantes deben tener un actuar ejemplar, no deberíamos tener dudas de la altura de la exigencia, por el contrario, tendremos que mantener la línea, de modo de cambiar representantes que sí estén a la altura de lo que significa representar.

Ojalá se prosiga en la siguiente fase, la Corte Suprema. Que el caso salga del contexto maulino para analizar el caso a distancia suficiente. Mientras, mantengámonos atentos a las líneas de tiempo, esas que de tanta coincidencia podrían llegar a ser peligrosamente una en el Maule.

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Los viajeros, el poema

Bien, me imagino que ya han visto el video de la declamación del poema ganador de la quinta versión del Concurso de Poesía Gladys Thein de la Biblioteca Municipal Tomás Guevara Silva. Este poema, que raya en la composición épica, logra lo que a toda obra de arte aspira, vale decir, emocionar e impactar a quien la aprecia. Desde lo local y aunque suene un tanto desproporcionada la comparación, logra capturar el momento plenamente como lo haría el Guérnica en su momento. Es local, pero también es universal, captura un momento no sólo visible en Curicó, sino en varias comunas e incluso acercándose a la crisis de representación en general.

En versos casi épicos, el autor es bastante claro en el mensaje. Por lo mismo valga el freno de mano antes de proseguir. Tal como la guardia del castillo asesinaba al mensajero con malas noticias, ya se vió la presión a la que fueron sometidas áreas del municipio durante el proceso del que da cuenta el poema, sobre todo las relativas a entrega de información y transparencia del municipio. La Biblioteca es municipal y ya debe haber comenzado el ciclo de telefonazos para pedir explicaciones y, teniendo tres personajes del poema en cargos reelectos, ya debe estar reactivándose la máquina. Seré más directo: no la carguen con la biblioteca o con el equipo de la biblioteca.

Si tiene el efecto logrado, es por que esta obra aplica en diversos escenarios. Es cierto, hay formalizados atados al árbol pero es irrelevante mientras los votantes sigan convirtiendo su error en complicidad. Esta escena, como decía, no se limita a un evento -caso de concejales viajeros- sino es totalmente vigente por ejemplo a la elección que tenemos por delante. Diputados y Senadores también están presentes en el poema, por lo que pasa a ser también una necesaria alerta ante la oportunidad que se abre.

Los viajes inútiles, la esperanza de la gente, el vínculo nefasto entre congresistas alcaldes y concejales, los pendientes sin resolver, los buenos pero silentes, la detención ciudadana conceptual, la comunidad haciéndose cargo de la inacción de los representantes, la salud y educación, los años de nada, la pobreza, la esperanza por que el cambio sigue estando en la punta del lápiz de mina, etc.
Todo esta ahí.

Tenía algunas anotaciones y versos marcados, pero prefiero que la obra quede plena y expresiva para que usted, letrado lector, se deleite. Comente y reflexione en los comentarios, usted puede ser parte de esos niños que se conviertan en dragón.

Los viajeros
La tribu tiene hambre porque la tierra ya no responde
murieron los últimos curanderos
y el miedo a una plaga nos carcome
Los cobardes son electos por valientes
y salen en búsqueda de una cura a males que todavía desconocemos
Lo poco que tenemos se lo llevan en su peregrinaje
y nos dejan solos, solos con una promesa.

Los días pasan y nada pasa
el invierno es crudo para los que nos quedamos
pareciera que la tierra quiere sacudirse de nosotros
el fuego quema nuestras cosechas
y solo el sabor a cenizas perdura en nuestras bocas
Algunos todavía esperan con esperanza a los viajeros
pero las promesas no calientan ni llenan

Es el miedo en los ojos de la tribu el que nos mueve
enterramos a nuestros muertos bajo la nieve
y ofrecemos sus cadáveres de abono al suelo
Hicimos un nuevo trato con la tierra
la regaríamos con nuestras penas
y ella nos regalaría sus capullos de algo parecido a la felicidad

Volvió la risa a la tribu
niños sin miedo nacieron
El trabajo era duro
Pero sus frutos honestos
Volvió la primavera pero con ella también volvieron los viajeros

Ropas de oro portaban y relatos de las tierras más lejanas
donde incontables Dragones rasgan cielos
Los viajeros arrodillados les describen nuestra tribu
donde el agua es negra y ríos purpura bañan la tierra
los dragones se regocijan y ofrecen cumplir sueños
nos bañarán a todos de oro
si y solo si obedecemos sus mandatos

Nuestros ilusos ojos se abren para no ver
salivamos ante la avaricia de las posibilidades
tenemos que entregar nuestros frutos de tributo
a los viajeros que se proclaman salvadores
ya que solo ellos saben la ruta a los dragones

Los niños sin miedo se niegan
“ya tenemos suficiente y el próximo año tendremos más
no conviertan el error en complicidad”
pero ellos no saben de la maravillosa fantasía de una promesa imposible
de un descanso eterno a estas manos cansadas

Los viajeros vuelven a partir y nosotros nos volvemos a quedar
cuando finalmente llegó la plaga solo teníamos una promesa
Cada año habemos menos y cada año los dragones piden más
las promesas siempre se cumplen el año que vendrá
pero la tribu ya está harta ¡los viajeros no viajan más!
Procesados y atados al árbol se quedan
Ya nadie hará los viajes por nosotros
y serán los niños sin miedo los que en dragones se convertirán.

Agradezco el que Joaquin Rebolledo haya compartido su obra en el concurso y que se haya tenido la altura de miras por parte de los responsables del concurso para identificar la oportunidad de abrir a la comunidad líneas que también son expresivas de ciudad, de su presente y futuro, donde el arte también emerge.

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Ellos y nosotros

En la última entrega decíamos que el primero que marcara la línea de definición ganaría el juego. Del veredicto de culpabilidad emanado desde el poder judicial, se establece una nueva línea: si antes podíamos identificar dos grupos en el concejo municipal dividiendo entre los electos y los nuevos concejales, esta definición se fortalece ahora entre quiénes son culpables de quienes no lo son, y cómo lo decía el comienzo, quien marcara la línea ganaría.

Quien había expresado una permanente necesidad de mayor información acerca de los temas y también la solicitud de una necesaria auditoría para verificar el estado financiero del municipio, fue en su momento el concejal Francisco Sanz. Pero el hecho político que rompe el esquema en la mesa es la salida del concejal Sebastián Maturana de la sesión de concejo, en la primera reunión posterior a conocerse el veredicto. Independiente de regresar en la segunda parte y de lo tosco que pueda haberse visto (reunión desarrollándose en una población, con comunidad y vecinos), define una posición necesaria frente al absurdo y desfachatez imperante.

El sentido común le diría a cualquier persona en un cargo de representación popular y posterior a una sentencia de culpabilidad, que lo razonable es dejar el cargo además de lo razonable es lo deseable, además de lo deseable es lo ético, además de lo ético es el imperativo de decencia mínima a la que podría esperar la ciudadanía de alguien que señala ser su representante. Pero como lo decíamos en la entrega anterior ellos no renunciarán.

Recordemos cómo se han desarrollado los hechos: en el primer momento simplemente se subestimó una acusación de parte de la ciudadanía (conferencia de prensa, festín de redes, etc.), luego en camino judicial se dijo que eran ataques políticos, para finalmente llegar a una sentencia donde se afirma la culpabilidad. El fundamento operativo es que no llega el papel. Pero bien, no se podrá esperar mejor estándar de quienes han estado disponibles para falsificar documentos en pleno uso de su cargo. Esto es grave. Sobre todo si consideramos que tuvimos al menos un periodo en donde toda la mesa está cuestionada (periodo pasado). Hoy, parece no importar que el set de culpables votó y decidió con/por dinero público inclusive.

Por eso es relevante la salida del Concejal Maturana de la sesión. Sin ser imputado, sale de la sala. Ya está en la línea del frente, ganó su lugar pionero y esperaríamos que los pendientes se sumarán. Sanz ha mostrado estar a medio camino. Quepa antes de proseguir, recordar que estos dos representantes forman parte del PPD y RN, dos de los partidos sin representación durante el periodo pasado. En el caso de la concejala Maturana no queda clara su posición, en tanto que para el concejal Canquil perder un millón de dólares no presenta mayor problema y el concejal Ahumada no parece querer desmarcarse del alcalde, aun cuando deberá matar al padre para intentar lograr su siguiente paso.

Curicanas y curicanos, estamos frente a un desmadre histórico. De mantener la línea judicial, el propio alcalde se sumaría al set, lo que explicaría la pasividad con que ha abordado el caso. La primera autoridad comunal ya dijo que esto era un “festín de redes sociales”, subestimando el problema y poniendo el foco en la propia ciudadanía y no en su concejo.
¿Cuántos acuerdos que afectan a toda la ciudad cerraron en ese periodo?.
Por eso es relevante la definición del concejal Maturana, una definición que ningún concejal del periodo pasado podría haber hecho.

No olvidar que las deudas y pendientes nos llevan a mirar al pasado, lo que mientras se mantenga pendiente seguirá pasando. Pasado, pasado, pasado. Mientras, las definiciones reales, las de futuro, seguirán a la espera. La ciudad seguirá creciendo, seguiremos pensando que los lomos de toro y semáforos lograrán solucionar problemas sistémicos de décadas sin abordar. Abrimos entonces la pregunta fundamental: ¿perdemos otros cuatro años o proyectamos la ciudad del futuro?

La línea de futuro está puesta. Veamos cómo se define este concejo.

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Asumir la culpabilidad

Luego de dos sendas editoriales en los diarios de la Región del Maule, queda claro que ya llegamos al siguiente nivel de las cosas. La sentencia en el caso Concejales Viajeros cimentó lo que en un momento se intentó mantener como especulaciones, ataques personales y festines de redes sociales, como diría el Alcalde en conferencia de prensa especialmente convocada para apoyar a los acusados. En efecto aguzado lector, para esa convocatoria no se requirió una sentencia, requisito que siempre han solicitado para otras acciones. Decíamos que ha llegado al siguiente nivel de las cosas, a tal punto que el propio diario de la comarca, Diario La Prensa, fue explícito: los tres [concejales reelectos] deberían haber dejado sus cargos ya. El título es el indicado por lo que lo replico.

He sido persistente en exponer en todas formas y colores que la primera renuncia debió ser en agosto de 2015.

¿Hace ya dos años? Si, hace dos años ya.

Creo que es aquí donde tenemos el punto fundamental de la historia completa, el de pensar que es un asunto primero administrativo y segundo un asunto legal. Es un poquito más profundo, es un asunto ético y que logra elocuencia propia en sus actos y omisiones. Por cierto, en el intento por lograr morir con las botas puestas, en todo el proceso esto no ha dejado de ser un mero “error”. El punto fundamental, de pensar que la única variable relevante es la legal, expone la total irrelevancia de un actuar ético en la función pública. Digo esto, ya que por ese agosto de 2015 el Concejal Canales acepta en conferencia de prensa -recordar lo de la teatralización que hemos desarrollado anteriormente- su acción en un bullado mea culpa, logrando el segundo lugar en meaculpas luego del exconcejal Limardo, quien si da el primer paso de valentía mezclada con la evidente conveniencia legal. Ya en ese momento conocimos del estándar de “error” del concejal. Quepa recordar que una buena acción no redime una mala acción, por más que la matriz judeocristiana clásica intente hacernos pensar que si. Seré más claro, dar regalos en bingos o participar de teletones no exime del requerimiento administrativo, legal y, aunque no guste, ético.

Centro este punto en el concejal Canales, no por gusto ni mucho menos, sino por que ha sido icónico en el devenir de este caso, junto con el ex concejal y alcalde Muñoz. Recordar es volver a vivir. Luego del meaculpa con lágrimas -no es ironía, es un hecho- el paso directo era dar el paso al costado. Eso no sucedió.
Si eso no sucedió fue por que además de la personal convicción del concejal, no debió existir presión ni de su partido, ni de quienes le apoyan al punto de mantener el gesto de contratación como asesor en el Congreso. Todo su entorno compartió su convicción. Pero, recordar es volver a vivir, en su momento expresó que se alejaría de la política y que no repostularía. Ese momento habría sido una salida un poco menos digna que la de dar el paso al costado en el primer momento, pero habría tenido sentido en su permanente argumento de representación y de no dejar huérfanos a esos miles de curicanos que le eligen. Eso tampoco sucedió.
Aplicando el mismo razonamiento anterior, a su interés por mantenerse en la mesa municipal, le siguió su entorno y quienes debieron definir su candidatura como carta bien votada.

Con sentencia en mano, en medios locales se le ha consultado acerca de si dejará su cargo. Expone que no debe hacerlo si los demás sentenciados no dejan el cargo también. Si, suma a un integrante adicional al set de tres concejales: el alcalde Muñoz. Cuando aparece este tipo de argumento –“no me voy solo”, “condicionaré mi salida”– queda bastante claro el estándar que se maneja y el punto al que llegaremos.

Al concejal y a los demás que siguen sin renunciar, no les importa el conflicto evidente que significa la sentencia que expuso la capacidad de falsificar y defraudar al Fisco con el ejercicio de su cargo. No lo ven. No les hace ruido. No lo encuentran relevante en su ejercicio de representación, aun cuando los delitos impactan directamente a sus representados.

El concejal Canales no entiende que está frente al mismo problema que con tanto ahínco y sentido de realidad expuso en su momento respecto al caso del Millón de Dólares, donde por la persistencia del Alcalde y sus consiglieris los chilenos quedamos un millón de dólares abajo. Conceptualmente es similar, en este caso, con su “error”.

El caso del Concejal Saavedra y el Concejal Undurraga ha sido en parte distinto. Con una linea de acción distinta, han logrado mantenerse durante todo el proceso en un tercer o cuarto plano quizá. Piola. Sin aspavientos, sin conferencia de prensa, sin meaculpas televisados y menos dando que hablar en medios, ambos concejales han ido por el camino de la levedad.

Decíamos que ha sido sólo en parte distinto su caso, ya que ambos responden a reelecciones, por lo que aplicando el razonamiento anterior, ellos, sus cercanos y sus partidos, aprobaron que participaran de una nueva reelección. Pudiendo decir que no, prosiguieron. En este punto hay un camino distinto entre los dos concejales. En el caso del Concejal Undurraga, se mantuvo la línea UDI permanente de hacer vista gorda y esperar a que la sangre llegue al río. Hubo un criterio y se mantuvo. Nefasto, pero criterio al fin. En el caso del Concejal Saavedra, fue evidente la disparidad de criterio frente a la exconcejal Maureira. Si no fue por decisión personal de la exconcejal, expone la discriminación plena de parte del PR. Sea cual haya sido la distinción, ambos llegaron a la papeleta y tampoco tienen mayor problema con la situación.

Será complejo por parte de los partidos intentar explicar el apoyo a quienes cometieron los delitos que se expusieron y que nos llevaron a este punto de vergüenza nacional. Más aún ad portas de una elección. Si pensó que esto está por terminar, comete un error. Más allá de lo que puedan significar las instancias de apelación, mientras caen alfiles, torres y peones, los ojos comienzan a mirar al rey. En efecto, el juego del Concejal Canales, condicionando su renuncia a la del propio alcalde además de comprar un poco de tiempo -recordemos las sobrecargas permanentes de la atareada fiscalía maulina- nos recuerda que está pendiente el caso del que depende no sólo el alcalde sino parte de su liderazgo que quedaría en cuestión. De hecho, la veta administrativa del problema expone debilidades de su dominio y responsabilidad. Pero insisto, no perdamos de vista que no hay sólo un tablero en juego, sino varios tableros concatenados, donde el resultado de uno afectará al del siguiente. No es el único rey en peligro y eso se ha mantenido desde el inicio del proceso.

Comenzando a finalizar, no se confunda. Desarrollar el icónico caso del Concejal Canales en esta columna no exime al Concejal Saavedra ni al Concejal Undurraga. Los tres debieron haber renunciado ya. Antes de la próxima sesión de concejo de este próximo martes incluso. El incentivo para un llamado al orden de parte del alcalde es igual a cero ya que está en su propio zapato chino. Distinto es el caso para quienes representan al futuro en el concejo municipal, los nuevos concejales tienen la oportunidad de diferenciarse no sólo por cumplir el umbral legal, sino expresar que entienden que la comunidad espera mucho más que el llenado de un formulario de rendición. Si desde el edificio municipal se optó en el pasado por la inacción, hoy tienen en sus manos la opción de definir una línea clara del estándar ético que sostendrán. Esto deberá ser rápido, es más, el primero que lo haga, ganará.

Como decía en la entrega anterior, mi apuesta es que no renunciarán. Por más que los ladrillos de la lógica caigan sobre ellos, seguirán caminando. No les interesa ni les importa, mientras no afecte su posición (expresado claramente por ejemplo en el interés por devolver dineros -legal, protege su posición- pero no querer renunciar -ético, afecta su posición-). Y es que cuando el sentido de realidad se pierde, ni resucitando a Descartes se logrará algo.

Bien Diario La Prensa y Diario El Centro por dar cuenta y generar en torno al tema. Aún con un limitado alcance, queda claro que todos sabemos que todos sabemos… y ellos saben.

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