Buenos brotes verdes en la comarca y ramas por podar

Ya que se acerca la vendimia, valga mencionar algunos buenos brotes verdes y otras ramas por cortar.

1) Separación de residuos, oportunidad relevante. Hace algunas semanas se exponía una noticia que puede parecer irrelevante, sobre todo por la magnitud del impacto, en cuanto a habilitar separación de residuos en un punto de vacaciones organizado por la Municipalidad de Curicó. Es relevante ya que esta línea es la que efectivamente debió utilizarse en el plan de entrega de contenedores del municipio: parar de hacer entrega de contenedores como un “regalo” para cada casa, sino una planificación de separación de residuos por cada barrio. Puede que me equivoque, pero pareciera que definir puntos de recolección separando residuos en cada cuadra habría significado incluso menos inversión. Pero bueno, cuando los intereses en tensión se alejan del interés general -regalar un tarro por domicilio de votantes, propio, para la casa versus puntos de reciclaje comunitarios, de propiedad del barrio- seguirán pasando este tipo de situaciones. Oportunidad perdida en el caso de los contenedores regalados que se puede enmendar aún. Ya que el CORE gusta de comprar por comprar, un buen pedido sería de coloridos contenedores para entregar por cada barrio, ya que un cambio de prácticas es algo que no venden en una tienda.

2) Comunidad haciéndose cargo de lo público. Desde la jefatura municipal dos iniciativas involucrando a la comunidad, con target de voluntarios jóvenes, limpieza Cerro Condell, limpieza playa en Iloca. Independiente del trasfondo y del paño por cortar -sobre todo por la fecha- se motiva a la comunidad a hacerse cargo de los espacios públicos. Por cierto, no tiene sentido que el alcalde ande moviendo mesas -dinero público con foco en acciones más relevantes- le da el impulso a la actividad.

3) Puntos de atención a turistas en la comarca. Pude ver un Stand Turístico en Mall Curicó, donde una pareja de jóvenes entregaban información y volantes relacionados con turismo en plena época estival. Lo encontré notable, independiente de los ripios en el caso de cliente oculto que realicé. Comentaba en Ahora es cuando que me impresionó en esta línea el trabajo que realizan en Constitución con un equipo de voluntarios que se despliegan para entregar información y apoyo a turistas. Ojalá se mantenga durante el año y que se promueva la habilitación de competencias asociadas a servicios turísticos afines, idiomas e infraestructura permanente.

4) Intensificación de riego en Cerro Condell. Posterior a los incendios se intensificó el riego en el cerro, de modo de bajar la probabilidad de incendios lo que es una constante de cada verano en Cerro Condell. Lo más notable de esto además de lograr el objetivo, será lograr un cerro con mayor vegetación y crecimiento de las actuales especies. No vendría mal la definición y apoyo de un plan de arborización permanente, la implementación de un jardín botánico, rehabilitación de espacios disponibles (como mirador) y mejoramiento en accesos, salidas y servicios. Tomar el tema en serio y más que como una tercerización de servicios para sacarse un cacho de encima sería una forma positiva de acercarse hacia una green-city.

5) Revalorización del territorio y expresión local. La presentación del documental Maule Indómito y la mantención permanente de la galería urbana desplegada por Asuntos Públicos en calle Carmen, reposicionan la necesidad de expresión y revalorización de lo nuestro en un entorno individualista y crecientemente nihilista. Esa necesidad habla también de una ciudad que crece y que ya no tiene únicamente el requerimiento de sobrevivir, sino también de eso que llena más que el estómago.

6) Asociatividad en pos de una ciudad ciclista. Hace unos días se realizó la novena versión de la cicletada del primer martes de cada mes. En cada versión se van sumando más ciclistas que sin ser lumbreras del deporte nacional, dan forma día a día a una ciudad que dice ser ciclista. Organizaciones como Curicletas, Ciclovía Curicó y Curicó Ciudad Ciclista van tomando fuerza desde la comunidad posicionando un anhelo y casi una necesidad que tenemos como ciudad en vista del panorama vehicular actual.

Si bien pueden verse como simples saludos a la bandera, es importante exponerlos como una ruta que realmente lleva a una ciudad del siguiente nivel, luego de 4, 8, 12, 16, 20 y más periodos de solo administración municipal -de dudosa efectividad, por cierto- de lo existente y seguir dando altura a la alfombra de problemas que seguirán desarrollándose en 2017. Por cierto, traemos un lastre que debemos enfrentar como comunidad y que seguirá siendo parte de la agenda.

Hospital, ciudad a medias y diseño de ciudad
Incluyo ambos temas como un todo ya que por una parte hablan de diseño de ciudad y por otra de íconos de obras pendientes lo que también habla del diseño de ciudad. Ya habrá tiempo para recordar el Plan de Reconstrucción Sustentable, por lo pronto, a las obras pendientes -hospital, estadio, funicular, cambio de terminal, entre otros- se suman los conceptuales no abordados -transporte y urbanismo, control de patentes con sentido de ciudad (casinos, queserías y plásticos), desincentivos a uso de automóvil, plan de descontaminación, inmigración legal e ilegal, etc.- que irán explotando lentamente si no se abordan.
Por lo pronto, el seguimiento para lograr un hospital si los planetas se alinean en 2020 también será una tarea relevante.

Cierre de caso concejales viajeros y definición de quienes somos
Tras el desarrollo del caso de concejales viajeros en cada una de sus etapas, no sólo está en juego la versión que cada uno tenga o el veredicto en sí. Está en juego la visión compartida que tenemos como ciudad de las autoridades que deseamos tener para dirigir la ciudad. Esto es relevante ya que parte de esta idea se desarrolló durante la elección anterior al momento de enviar a reelección a concejales que, en la eventualidad de un fallo desfavorable, expondrán a sus partidos que validaron el proceso. Ya se vio que como ciudadanos no hay mayor sanción ética. Se seguirá desarrollando esto, ya que en el marco de las elecciones 2017 estará en juego el rol de fiscalizadores que han hecho vista gorda a este tema, desapareciendo de escena e incluso manteniendo contratos con acusados confesos ya en 2015. ¿Qué sucederá si los reelectos pasan a ser culpables?

Inmigración y tensión por recursos
La situación en la minería nacional y movilidad interna en faenas agrícolas incidirá en la situación de nuestros nuevos vecinos y tensión entre estos grupos por los recursos disponibles. Los inmigrantes que han encontrado una posibilidad de desarrollo en tales faenas, deberán enfrentar además del invierno las acusaciones usuales en entornos a veces hostiles como los de la comarca deseosa de estándares escandinavos. He visto un par de iniciativas asociadas a enseñanza del español y de involucramiento en la comunidad de parte de organizaciones ciudadanas. No esperemos a que legisladores locales hagan una tarea que no harán (disculpen mi escepticismo) y partamos por casa.

Ojalá que se mantengan y crezcan los brotes que empiezan a aparecer y que haya una poda profunda en 2017 sobre todo a esas últimas ramas secas.

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En SingularityU Global Summit Chile

Desde hace años que Mr. Kurzweil –ya hablamos de esto en su visita a Chile en 2013– viene señalando que la singularidad está cerca. Le creo.

Entendiendo esto, en 2008 en Silicon Valley -la Florencia de nuestra época- organizaron SingularityU (Singularity University), poniendo el nombre tradicional de “universidad” aunque es una universidad no tradicional con diversos “programas”. El mundo cambia del paradigma local-lineal a global-exponencial. Esta semana llegó a Chile, con un programa similar a Global Summit, en este caso de 2 jornadas e invitados internacionales que cubrieron diversos temas de frontera: el futuro del transporte, de la genética, de la inteligencia artificial, del hardware, de la salud, de la exploración espacial, entre otros.
Quizá dependía del tipo de público, que por lo que vi estaba bien heterogéneo. Había gente que por ejemplo se sorprendìa con la impresión 3D y el cambio de paradigma de la manufactura. Otros en tanto, lo veían como profundidad FayerWayer de las cosas. Quizá por esto las exposiciones se hacían un tanto tediosas y, en mi interpretación, quizá redundantes y posibles de acortar para sumar contenidos.

Al igual que en la visita de Ray Kurzweil, el universo hizo lo suyo y tuve la oportunidad de asistir. No me cabe duda que para la producción de magnitud internacional se debe haber requerido fondos, pero entradas de M$1 a mi juicio era al menos una barrera alta. Quizá era un objetivo en si. En fin.
Agradezco a Servicio Civil que, en su cruzada por motivar el desarrollo de habilidades de innovación al interior del Estado, organiza año a año un atractivo concurso –Desafío Innovación/Funciona– con miras a innovar con acciones concretas y de alto impacto, motivo por el cual pude vincularme a la posibilidad de optar a las escasas entradas. De igual modo al Laboratorio de Gobierno por concretar este esfuerzo en coordinación con Servicio Civil. Se puede innovar dentro del Estado y esto se comprueba año a año.

Espero publicar próximamente un post llamado En SingularityU a secas. Les voy contando.

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Pendientes de la ciudad ciclista

Curicó es la ciudad ciclista de Chile.
Este eslogan que logró la ciudad a costa de campeones nacionales, usuarios frecuentes de bicicletas y unas destacadas jornadas de vueltas a Chile con periodistas que retribuían con sus reportes nacionales las buenas atenciones –de todo tipo- en mi opinión se ha sostenido a duras penas. La ciudad no se hace cargo, no se interrelaciona a los actores ni se guía su desarrollo de modo de mantener dignamente el cartel. Crecimiento silvestre que, a pesar de tener un potencial enorme, se mantiene sólo en lo potencial. Algo de esto lo dejé en Duam.me en fomento al uso de la bicicleta en Curicó.

Notando esto, la primera intuición es que la ciudad debe contar con infraestructura que permita entregar a los ciclistas todas las facilidades para motivar su uso y sumar a más usuarios, con todos los beneficios que se asocian al deporte, vida al aire libre, descontaminación, etcétera. En infraestructura viene a la mente las ciclovías –carrilbici, ciclobanda- y obviamente facilidades para securizar su uso sin ser víctimas de robo, por medio de estacionamientos o espacios para mantener a resguardo la fiel compañera.

De la ciudad ciclista a la ciudad de las ciclovías
Ha pasado el tiempo y hemos visto como se intenta levantar un nuevo concepto, ya no con foco único en ser “la ciudad ciclista”, sino ya en ser “la ciudad con más km de ciclovías”, lo que ha llevado a absurdos como la instalación de ciclovías que en momentos de congestión incluso logran usar casi el 50% del ancho de las calles, evidenciado su máxima expresión en el eje de la céntrica calle Merced. Además de esta situación, hubo que pagar los “daños colaterales” perdiendo árboles fundacionales, virajes seguros y un diseño circense que gatillarían la suspensión abrupta del proyecto en plena ejecución.

Ok, saquen los tachones
Hace un par de días, reculó el municipio. Los tachones de Merced comenzaron a retirarse ya que en un ataque de sensatez, se ordenó su eliminación. En el sitio del municipio se hace referencia al hecho, delimitando desde luego la responsabilidad que le cabe en cuanto a lo técnico, aunque no deja de ser interesante lo que ha implicado este proyecto.

“El proyecto de las ciclovías, pasó por un estudio previo de la Secretaria de Tránsito (Sectra), que funciona en Talca fue realizado hace un par de años, lo que evidentemente en la práctica debía sufrir cambios por el aumento en el parque automotriz de Curicó, por tal motivo el municipio solicitó esas modificaciones en algunas calles del proyecto original, ya que algunos tramos de las ciclovías eran inviables, sin embargo ésta entidad no autorizó el cambio argumentando que tenían todos los estudios que los respaldaban. Es por esto, que el alcalde en conjunto con el cuerpo de concejales y funcionarios de la Secretaria de Planificación Municipal (Secplac), expusieron el proyecto, mostrando el recorrido de estas ciclovías sin que nadie presentara observaciones al respecto, incluso cuando todos los documentos permanecieron por más de 48 horas para que cualquier concejal los pudiera analizar y aportar con ideas o inquietudes, nadie se manifestó.”
– “Municipio curicano comenzó retiros de tachones en calle merced, por reformulación del proyecto ciclovías“.

A pesar de que el párrafo del sitio del municipio es autoexplicativo y teniendo en consideración que por lo general errores de esta especie terminan pasando piola –presupuesto gastado mediante- quiero resaltar dos puntos. El primero hace referencia a la autoridad, toda vez que se aceptan proyectos que no se condicen con la realidad local lo que se hace evidente una vez gastados los recursos. Yo tomo como opinión que es un problema de autoridad, aunque desde luego podemos abrir la discusión acerca de si es ese el real asunto tras el aceptar todo lo que venga de la capital regional o nacional. El segundo hace referencia a la irresponsabilidad, que queda de manifiesto cuando seis “curicanos de toda la vida” no son capaces de prever que una calle con las características de Merced “eventualmente” podría tener uno que otro problema de tránsito de quitar cerca del 25% del ancho en horario valle (2 pistas) y al 50% en horario punta (1 pista). Ahora, dar un par de días para análisis de un proyecto que afectará al tránsito de una ciudad de este estilo -con los problemas de transito que ya tenía- es mala fe, falta de experiencia al aceptar el plazo, irresponsabilidad por comerse los plazos de postulación o simplemente no querer que se analice el proyecto.

Se ha dicho que el proyecto se “reformulará”. Habrá que estar atento para no tropezar dos veces con la misma piedra o, peor aun, no agregar al portafolio de los proyectos que iban a ser y no fueron. Saludos al resbalín del Cerro Condell.

El fotolog del Alcalde y sus amigos no da mayor información.


En plena faena de retiro de tachones. Foto vía Curico.cl

Ciclovías no son la solución
Mi opinión inicial era favorable a la construcción de ciclovías, aunque investigando he tenido la oportunidad de cambiar mi percepción y por lo mismo mi opinión en cuanto a ellas. He pasado de poner el foco en la infraestructura al de el respeto mutuo entre conductores de vehículos motorizados y ciclistas. Pueden ver algo de esto en una nota acerca de Copenhague antes y después de las ciclovías. Otro: en la cuneta.

Para motivarlos a leerlo:

“Todavía hay ciclistas que creen que las ciclovías están pensadas para que el ciclismo sea seguro. Nada podría estar más lejos de la verdad. Las ciclovías fueron creadas por el sistema de carreteras para tener a los ciclistas fuera de los caminos para la conveniencia de los motoristas. Los hechos de la historia no permiten otra interpretación”
– John Forester

Pueden ver también cuáles son las ciudades más “bici-friendly” del mundo, que valdría la pena revisar para tomar como ejemplo –me da miedo sugerir esto en vista de las millas de vuelo acumuladas– y algunas opciones para motivar el uso de la bici en la ciudad.

Por cierto, ¿en qué se movilizan nuestros concejales y el alcalde?.

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Del dato a la decisión: contaminación en Curicó

Ayer estuvo en Curicó la Ministra del Medio Ambiente. La visita incluyó la inauguración de una Central de Monitoreo al interior del Cementerio de la ciudad. Según el Diario Familiar™, expresó que “para lograr una buena calidad del aire necesitamos tener estaciones de monitoreo continuas, lo que permite reportar en línea a un sistema central donde los datos serán analizados”. Por su parte el Seremi de Salud -no la de Medio Ambiente- agregó que “esta [estación] permitirá adoptar medidas de un día para otro, además se transparentará la calidad del aire hacia la comunidad”.

Tener datos nunca estará de más y es clave en cuanto a posibilitar la toma de decisiones informadas. Algo muy distinto es tomar decisiones en base a estos datos.

El don de la observación
No necesitamos pluviómetro para saber que llueve, es evidente. No necesitamos un sismógrafo para saber que tiembla, es evidente. No necesitamos una estación de monitoreo como para darnos cuenta de la contaminación existente en la ciudad. A pesar de que defenderé la opción de manejar más datos, agregar nuevas estaciones de monitoreo y de exponerlos a la comunidad de forma directa inclusive, tenerlos no es suficiente y se deben tomar decisiones.

¿Habrá notado la señora ministra por simple inspección, la calidad actual del aire?. Si se quedó por más de un día podría haber notado las noches londinenses que aparecen en el intento por evadir el intenso frio. Entonces, ¿qué hacemos?. Quizá una explicación sea que el precio motiva a tener como fuente de calor la emanada por la combustión de leña, versus el gas, electricidad, oleos, parafina, etc. Maslow diría que está en el área de las necesidades de sobrevivencia incluso. ¿Cómo cambiar esta práctica?

¿A qué decisión de un día para otro se referirá el Seremi?, ¿Restricción vehicular? parece absurdo. ¿Pedir que no se use leña?, ¿restricción por número de dirección?, ¿”todas las casas que terminen con numeros 6 y 7 no podrán prender su salamandra“? también parece absurdo. En la misma línea, en lo que al parecer fue el evento del día, ya se están subiendo al carro a pedir ordenanzas municipales para adoctrinar al vecindario.

Calefactor nuevo
Ok, habrá un megaprograma de recambio de calefactores. Se repartirán 700 calefactores entre 180.000 habitantes de Curicó. Suponiendo familias de 10 habitantes sólo faltarán 17.300 calefactores. Por cierto, no se expone en ningún sagaz medio las condiciones para ser uno de los 700 selectos. Ojalá no sea como un “operativo de entrega de lentes“.

¿Dónde veo los datos?
Olvidaba señalar que Curicó contaba con señales de monitoreo: la Estación El Boldo (2008) y la Estación Universidad de Los Lagos. Al parecer no fue la primera central. Por cierto, dejo abierto el punto acerca del emplazamiento de la central actual y su pertinencia. También dejo abierto el de las “otras” emanaciones que nunca se tocan.

Ayer consulté a un concejal acerca de dónde estarían los datos y me envió al sitio genérico del ministerio. Si quieres revisar los datos de la estación y hacer cosas como, por ejemplo, comparar nuestros números con el promedio la famosa estación del contaminado Pudahuel en Material Particulado Fino (MP 2,5), puedes verlos acá.

Ahora, ¿qué hacemos?

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Disculpas para un ermitaño

Les dejo este artículo llamado “Disculpas para un ermitaño” de Roberto Farías. Vale la pena leerlo.

Hace cuatro años el periodista Roberto Farías publicó El ermitaño impasible en revista Paula, la historia de un solitario del confín de la Patagonia que había detectado sutiles señales del cambio climático. El artículo tomó vida propia, fue replicado muchas veces y hasta un canal de televisión de Nueva York hizo un documental sobre el personaje. Ahora, Farías cuenta cómo, al salir del anonimato, el ermitaño fue acosado, invadido y hasta amenazado. Este reportaje es un mea culpa y también una reflexión sobre cómo el periodismo, al divulgar una historia, puede interferir dramáticamente en la vida de sus protagonistas.

Bernardo, Adriana, Peter y John: un realizador, un periodista, un fotógrafo y un productor de Nueva York vienen a la Patagonia para hacer un documental para el programa Far Out, de la agencia y editorial Vice, sobre Faustino Barrientos, una especie de ermitaño sobre el que escribí hace cuatro años en Paula y que llevaba 51 viviendo solo en lago O’Higgins, a los pies de Campos de Hielo Sur, en el extremo austral de la región de Aisén. Yo, en principio, solo voy a visitar a Faustino Barrientos y los acompaño para guiarlos por sus tierras.

El reportaje que escribí sobre él hace cuatro años, titulado El ermitaño impasible, tomó vuelo propio. Lo replicaron en muchas páginas web e, incluso, un artista hizo dibujos con el rostro impasible de Faustino con sus lentes como del siglo pasado. Otros estudiantes querían hacer un audiovisual para su tesis. Y desde Nueva York querían hacer este documental. Finalmente, en el pasado diciembre, fuimos a grabarlo durante una semana. Los de Vice habían estado hace poco en Alaska con un cazador de osos Heimo y su refugio ártico. Para el siguiente capítulo estaban entre Faustino o un criador de caballos de Siberia, pero optaron por Chile. El mini documental salió en este marzo en 30 idiomas, en el programa Far Out, que se reedita en cable, televisión e internet. Está dirigido por Bernardo Loyola, un realizador neoyorquinomexicano, quien trabajó durante 7 años con Michael Moore. Se llama: El retiro de Faustino en la Patagonia, y puede verse en youtube.

Desde mi viaje, hace cuatro años, que no había vuelto a esas tierras, hasta ahora que acompañé a los documentalistas. Pero apenas nos fuimos adentrando en la Patagonia, pasando Coihaique, Cochrane, Villa O’Higgins, la diferencia con mis acompañantes norteamericanos se volvió cada vez más marcada. Para ellos todo era nuevo y sorprendente. A cada cascada o río saltaban de la camioneta como astronautas que llegaran a Marte. Para mí, en cambio, tomó de pronto un cariz que no había previsto: comencé a darme cuenta de los dramáticos cambios que mi artículo había provocado en la vida de Faustino. Mucho más dramáticos que los deshielos que amenazaban su entorno.

ANTIPARRAS NUEVAS
La primera vez que estuve con Faustino, en enero de 2008, entre muchos silencios y monosílabos, él me mostró una piedra en la playa frente a su casa donde se sentaba a ver el amanecer en el mismo día de octubre desde hacía muchos años y me soltó la primera de varias profundas cavilaciones: “La sombra de la cordillera se ha corrido de aquí, hasta allí”, me dijo. La sombra de un pico cordillerano que el sol de octubre proyectaba hasta alcanzar la roca, se había corrido, extrañamente, unos cuantos centímetros en esos años. No se lo había dicho a nadie, pero a partir de esas sombras, había deducido algo alarmante: o la cordillera se estaba levantando o el suelo que pisábamos se estaba hundiendo. Quizá lo mencionara una vez más en todo el día, pero ese enigma fue más que suficiente para mí. Y fue todo. Hablamos de otras cuantas cosas, me mostró cómo hacía su vida diaria, me despedí y emprendí el largo camino de regreso. Luego comprobé con científicos que sus observaciones eran correctas: la cordillera se estaba levantando. De eso hablé en el artículo que escribí. Recuerdo que en esa primera visita el viento proveniente de Campos de Hielo Sur soplaba despiadado sobre la orilla del Lago O’Higgins. A veces llegaba a 90 km por hora y las tenues chispas de agua que desprendía de las olas se transformaban en proyectiles de hielo hirientes al llegar a la orilla. Para sortearlo, Faustino se había hecho con sus propias manos unas hermosas antiparras de explorador con cuero de caballo y vidrio de linternas que vio en una revista. Como un geógrafo que lo visitó después de su aparición en Paula le regaló unas mejores, de alta montaña, en este segundo viaje me obsequió las antiguas. Antes me había regalado unos mapas de 1900.

LLEGAN LOS INVASORES
Cuando escribí esa historia ignoraba que lo que separaba a este inteligente hombre del resto del mundo era un sutil equilibrio que se rompería como un muro de arena. El texto del reportaje llegó por internet a Villa O’Higgins –el último pueblo de la carretera austral y el más cercano a las tierras de Faustino– pero a las autoridades no les pareció tan bueno. A los seis meses, Carabineros recibió la orden de allanar su casa para requisarle las pistolas y la carabina que yo había dicho que él tenía en su poder. Lo citaron al tribunal de Cochrane 400 km al norte. No se presentó a la primera citación y la segunda vez lo fueron a buscar. Primero lo llevaron a Cochrane y luego a Coihaique.

Llevaba 60 años sin pisar la capital regional y lo hizo en calidad de acusado. El mundo había cambiado. Vehículos, calles, edificios, luz en la noche que parecía día. No sabía ni a qué distancia estaba de su casa, porque él todavía usa la medida en leguas. Todo lo sorprendió, pero más todavía que lo reconocieran. “En una tienda”, recuerda, “se me acercó una niña chica y me dijo: ‘¿Usted es el hombre del fondo de la Patagonia que salió en una revista?’ Y yo le dije: ‘Sí, ese soy yo’. Y me abrazó largo rato, como quien abraza a un árbol”.

Pagó una multa, se compró ropa, el primer colchón de su vida y regresó a su campo. Pero, como ya no tenía armas, sus animales quedaron a merced de los ladrones y cuatreros, y él mismo, quedó a merced del Chueco Tiznado, su sobrino y archienemigo con quien, años antes, se había batido a tiros en las montañas, por disputas de tierras y ganado. De treinta caballos que criaba en las montañas, solo le quedó uno. De 300 vacas salvajes, apenas unas sesenta. Estaba perdiendo todo. El simple artículo lo sacó de pronto del anonimato de 51 años y trizó su silencio y sus bienes. “Hasta tuve miedo que me mataran”,me dijo. “Acá nadie se entera de nada. Habría muerto sin más”.

Además, gracias al reportaje, Faustino, tan celoso de su vida solitaria, cobró vida en la contabilidad gubernamental y con ello empezaron a llegarle visitas obligadas: le enviaron comida para la tercera edad, le donaron una instalación de mangueras para el agua, le instalaron una radio de onda VHF que no usa jamás y hasta llegó la intendenta de Aisén a tomarse una foto con él y darle una pensión de gracia durante el gobierno de Bachelet. Después, con Piñera, le llevaron unos paneles solares para darle luz a su casa, pero tampoco los usa porque le interfieren la radio de onda corta que es su único contacto con el mundo. Ahora, ya resignado, él acepta estoico todas las visitas. Años antes, les habría soltado a los perros.

Y como se corrió la voz por la Patagonia que no tenía herederos, remotos parientes llegaron de todas partes a cobrar por adelantado su herencia. Se despertó el apetito de tíos, sobrinos y nietos por la herencia o porque vendiera sus tierras en vida. Apareció un hermano que estaba radicado en Argentina y, posteriormente, de nuevo llegó amenazante el Chueco Tiznado, su sobrino, reclamando tierras supuestamente sin dueño.

Finalmente Faustino se dio cuenta que para todos valía más muerto que vivo. Tuvo miedo.
Para mí, el artículo había sido fuente de satisfacciones. A Faustino, solo le había traído una tonelada de problemas.

LA ÚLTIMA CABALGATA
Desde nuestro primer encuentro, Faustino ha envejecido. Tiene ahora 81 años y realizamos esta vez la que quizás sea su última cabalgata hacia las montañas donde antes criaba a sus vacas salvajes. Sorteamos varios ríos, precipicios, bosques calcinados, playas y lagos, hasta llegar a los pies de Campos de Hielo, donde tiene un puesto de canoas (especie de tejas hechas de troncos ahuecados) en el que permanecía los meses de verano reuniendo el ganado para emprender cada dos o tres años el largo viaje a Villa O’Higgins para venderlas a los comerciantes de carne. Desde 2007 que no subía a la cordillera y lo hizo apenas. En el fondo, era una despedida.

Llegamos frente al Cerro Santiago donde está el cuerno montañoso que proyectaba su sombra en la piedra. Se lo recuerdo. Pero Faustino parece indiferente. Como ya no puede ir a la playa porque le duelen mucho las rodillas, observa desde su casa los amaneceres por una ventana. El oyó, como todos los chilenos, que en el terremoto de 2010 el eje de la Tierra se desplazó unos grados. “Quiero perfeccionar una instalación con un alambrito en la ventana; quizás pueda ver si se movió el eje de la Tierra como dicen”. No lo sabe, pero ese artilugio llamado gnomon lo inventaron los griegos para hacer las primeras observaciones astronómicas.

Después del terremoto hizo la instalación, tensó el alambrito y en el piso de su casa hizo un hoyo para clavar el punto de referencia. Y se dispuso a observar el 20 de octubre, que es el punto máximo que alcanza el sol sobre el Cerro Santiago. Pero el 2010 y el 2011 amaneció nublado y no ha visto un carajo.

Cuesta entender la filosofía de vida de Faustino. No es solo por entretenerse, sino, pormantenerla corduramásallá del básico sobrevivir. No estoy seguro que lo haya captado el realizador de Far Out, quien muestra a Faustino matando una oveja, aserrando un leño, cruzando ríos a caballo, pero nada más y tampoco ¡nada menos!

EL FILÓSOFO
En mi versión, Faustino Barrientos sigue siendo un contemplativo. Solo hay que detenerse a oírlo. Apoyado en la montura mirando al horizonte como esos vaqueros de Bonanza, me dice de pronto: “A veces, pienso que estamos solos en el Universo. Que no hay más vida que nosotros”. Tampoco hay mucha vida al final de la Patagonia donde vive Faustino, casi ningún ser humano y parece que la naturaleza aún no hubiera terminado de formarse. Por eso su extraña conclusión no sorprende para nada.

“Me asombra que haya tanta vida en la Tierra”, continúa. “No solo unos cuantos animalitos, sino tantas plantas, bichos, peces, bacterias, insectos. La vida hizo en la Tierra todos los intentos de salir a flote ¿comprende? Ensayó todas las formas y solo el hombre pudo despegar de los otros. ¿Por qué será?”

Me abisma su curiosidad inextinguible. Su profundidad. Como Faustino escucha frecuentemente los programas de ciencia de las radios BBC, Francia y Pekín Internacional, suele saber más de lo que uno creería. En un enredo confuso, gracioso y hasta mágico de átomos, moléculas, clonación, fertilización, agujeros negros y acelerador de partículas, concluyó: “Yo creo que el hombre, con su inteligencia, va a ser capaz de crear vida. Va a ser su propio Dios”.

De seguro haremos muchos monstruos antes que creemos una naturaleza parecida a la Patagonia. En sus tierras hay doce arroyos. Entre el arroyo que no se congela y el arroyo sucio, hay 1.720 hectáreas de montañas y otros tantos cursos de agua sin nombre todavía. “Esto solo lo pudo hacer Dios”, dice Faustino. “No sé qué Dios. Pero lo hizo Dios”.
Es la cercanía de la muerte lo que lo lleva a estas profundidades del pensamiento. “Sé que voy a morir tarde o temprano”, dice preparando su desayuno en la montaña. “Pero prefiero morir aquí en esta tierra antes que en cualquier parte. Por eso, prefiero dársela al hombre más pobre de Villa (O’Higgins) antes que vendérsela a un millonario”.

MEA CULPA
Andrónico Luksic viene comprando desde comienzos de este siglo miles de hectáreas cada año alrededor de Villa O’Higgins, muy cerca de las tierras de Faustino. Como es el único comprador, todos quieren venderle tierras, lo que ha desatado un inusitado furor comercial en el pequeño pueblo. Muchos parientes o seudo parientes presionaron también a Faustino para que vendiera sus tierras (avaluadas en aproximadamente 200 millones). No le quedó más remedio que ceder a su modo. Hizo un acuerdo con Jorge Lancaster, un colono que vendió sus tierras a Luksic en el Lago Alegre para que se fuera a vivir junto a él a cambio de ayuda y protección. Así que al final de esta cadena de cambios en su vida, ahora Faustino tiene un vecino. Gracias al periodismo, el ermitaño dejó de serlo.
Le pedí disculpas a Faustino por todos los problemas que le causé. Él seguía con la vista un tropel de caballos salvajes en la ribera del Lago O’Higgins: “Es el destino”,me dijo. “¡Qué le vamos a hacer! Pero ahora voy a ser famoso, me van a ver en los teatros por el mundo”, terminó ingenuamente refiriéndose al programa que grabó.
Ahora solo falta que después de ver sus hermosos paisajes en televisión llegue el insufrible “emprendedor” y tras él los odiosos turistas. Mi único consuelo es que Faustino a esas alturas, ya habrá muerto.

“Mientras quede una frontera, siempre habrá un lugar para los inadaptados y los aventureros”, dijo Thomas Jefferson. Faustino es una mezcla de ambas. Yo, en cambio, solo soy un periodista que mete la pata de vez en cuando. Mi caballo –quizás en venganza– me ha tirado dos veces. Sé lo que pretende. Tres cóndores revolotean en círculos en el cielo porque abajo, en el despeñadero, hay una vaca muerta.

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