Un discurso de un poeta

Cuando lo escuché me propuse compartirlo.
Un discurso de un poeta.


Chile, mucho antes de ser un país fue un poema. Es el “Chile fértil provincia señalada/ en la región antártica famosa/ de remotas naciones respetada/ por fuerte, principal y poderosa”, de La Araucana de Alonso de Ercilla, ese soldado español que participó en la conquista y que después de declarar que no venía a cantarle al amor sino a la espada, vio en un territorio absolutamente desconocido, en el lugar más remoto del mundo, los bordes aún imaginarios de un país, uniendo para siempre nuestro destino con el destino de la poesía, de los grandes sueños y de sus encarnaciones concretas, pero también con las trazas de una violencia extrema anidada en el centro de nuestra historia.

Soy un poeta chileno, soy un hijo de esa violencia y de esa delicadeza.

Señora Presidenta de la República Michelle Bachelet
Señor Ministro de Cultura Ernesto Ottone
Señor Presidente de la Fundación Pablo Neruda
Autoridades, amigos queridos

Agradezco este premio que lleva el nombre del más grande poeta de la historia de la lengua castellana, Pablo Neruda. Frente a su obra la sensación a menudo no es distinta a la que podemos experimentar mirando las cumbres de los Andes o la inmensidad del mar. Poemas como Galope muerto, Walking Around o Alturas de macchu Picchu nos hacen pensar en esas dimensiones. En sus momentos más altos su poesía más que la creación de un autor se parece a un destino en cuya inexorabilidad están expresados todas las muertes, esperanzas, tragedias, sueños y despertares, de millones y millones de hombres y mujeres que han requerido de los poemas para completar sus existencias. Pablo Neruda al escribir su Canto General no sabía que ese libro iba a ser la prueba de que los pueblos que a través de él lo escribieron y que allí se mencionan, debían atravesar todavía otra “muerte general” –las nuevas dictaduras y su interminable secuela de asesinados y desaparecidos- dándoles a todas esas víctimas, a los oprimidos y marginados de nuestra historia la sanción póstuma de encontrar en la poesía la vida nueva que debía esperarlos y que no los esperaba.

Recibo entonces esta distinción con un sentimiento de gratitud pero también de dolor, de alegría y al mismo tiempo de tristeza, de orgullo y a la vez de vergüenza. La tarea no era escribir poemas ni pintar cuadros; la tarea era hacer de la vida una obra maestra y los restos triturados de esa tarea cubren la tierra como si fueran los escombros de una batalla atrozmente perdida. La poesía es la más alta creación humana, su fundamento es la celebración de la vida, pero ha tenido demasiadas veces que relatar la desgracia. Nada de lo que creí en mi juventud que sería el mundo ha sido el mundo, nada de lo que imaginé que sería Chile después del terrible paso de la dictadura es lo que ha sido Chile. Lo único bueno que nos enseñaron esos años feroces: ese compañerismo, esa lealtad, que nos hizo a tantos atravesar la noche un poco más guarecidos, mostrándonos en las situaciones más difíciles que la solidaridad era posible, que el amor era posible, fue lo primero que se olvidó y vimos surgir así un país atomizado por el neoliberalismo, insolidario con los más débiles, en muchos aspectos déspota con los más desposeídos.

A la poesía le concierne íntimamente ese fracaso, el estado de una sociedad no puede medirse por lo bien que están los que están bien; felices los felices, dice Borges en la sentencia final de su “Fragmentos de un evangelio apócrifo,” sino por lo mal que están los que están mal, y los que están mal están muy mal. La poesía debe bajar con ellos, debe descender junto a lo más dañado, a lo más tumefacto y herido para emprender desde allí, desde esas fosas de lo humano como quería el pequeño Rimbaud, el arduo camino a una nueva alegría, a una nueva esperanza, a un nuevo sueño, pero no a un sueño cualquiera, no a una esperanza débil, no a una alegría cautelosa, sino para que desde el hambre, desde los asilos de ancianos pobres, desde cada niño y niña violadas, desde las cárceles, desde los Sename de este mundo, emerja un sueño tan fuerte que de vuelta la realidad y nos muestre de nuevo los infinitos resplandores de esta tierra que aún nos ama.

Y nos ama, e increíblemente nos ama, pues habría bastado que la cordillera de los Andes se hubiera desplazado unos pocos kilómetros más al oeste o que el nivel del Pacífico hubiese subido unos metros, para que nada de esto hubiese existido. Sin embargo algo quiso que fuéramos, algo quiso que hubiese un pueblo más entre los otros pueblos, que hubiese un sueño más entre los otros sueños, que hubiese una voz más en la conversación general que todas las cosas mantienen con todas las cosas. Por razones que son misteriosas ese diálogo tomó en Chile la forma de la poesía.

La pregunta crucial que plantean los grandes poemas es: si los seres humanos son capaces de escribir el Cántico de todas las criaturas de San Fracisco, de pintar los retablos de Fra Angelico o la mujer con flores de Diego Rivera, si pueden ejecutar con zampoñas la música más profunda y bella del planeta; la música boliviana, ¿cómo puede entenderse que al mismo tiempo asesinen a otros seres humanos? Si la sobrecogedora voz de Isabel Aldunate cantó frente al país destrozado “El ayuno”, si Violeta Parra, sabiendo que se iba a matar, compuso ese himno que se llama “Gracias a la vida”, ¿cómo, con qué palabras puede explicarse que otros hayan hecho de los estadios mataderos de hombres? Si el poeta Robert Desnos, uno de los fundadores del surrealismo, cruzó los campos de exterminio, ejecutando, en las condiciones más infernales que se puedan concebir, el acto absolutamente delicado de corregir un poema de amor, ¿cómo pueden comprenderse las gasificaciones masivas, los hornos crematorios, Auschwitz? Un estudiante adicto al surrealismo, que había entrado con los partisanos checos, Josef Stuma, reconoció a Desnos entre los moribundos y recogió el poema. No contenía ninguna referencia a los campos ni a las circunstancias en que fue escrito. Era solo un poema de amor, pero precisamente porque era solo eso; un poema de amor en medio del infierno, constituye la denuncia más feroz que alguien haya hecho del horror del genocidio. El poema se llama “A la misteriosa”, y pone frente a la monstruosidad de Treblinka la imagen de un sueño. Lo leo:

Tanto soñé contigo que pierdes tu realidad.
¿Habrá tiempo para alcanzar ese cuerpo vivo y besar sobre esa boca
el nacimiento de la voz que quiero?

Tanto soñé contigo que mis brazos habituados a cruzarse sobre mi pecho
abrazan tu sombra, quizá ya no podrían adaptarse al contorno de tucuerpo.
Y frente a la existencia real de aquello que me obsesiona y me gobierna
desde hace días y años seguramente me transformaré en sombra.
Oh balances sentimentales.

Tanto soñé contigo que seguramente ya no podré despertar. Duermo de pie,
con mi cuerpo que se ofrece a todas las apariencias de la vida y del
amor y tú, la única que cuenta ahora para mí, más difícil me resultará
tocar tu frente y tus labios que los primeros labios y la primera frente
que encuentre.

Tanto soñé contigo, tanto caminé, hablé, me tendí al lado de tu sombra y de
tu fantasma que ya no me resta sino ser fantasma entre los fantasmas,
y cien veces más sombra que la sombra que siempre pasea
alegremente por el cuadrante solar de tu vida.

Opongo entonces la infinita devoción de ese poema, su insobornable pureza, a todas las crueldades de la historia, porque si la poesía de Robert Desnos no existiera, si el arte no existiera, probablemente la violencia sería la norma. Pero existe, y el solo hecho de que alguien en medio del holocausto, pudo escribir algo tan increíblemente bello como “Tanto soñe contigo que pierdes tu realidad”, hace que el crimen sea infinitamente más crimen y el asesino infinitamente más asesino.

Es lo que he tratado de mostrar en lo que he escrito. He imaginado en medio del terror de la dictadura sagas inacabables que se me borraban al amanecer, poemas alucinados donde el Pacífico flota suspendido sobre las cumbres de los Andes y donde el desierto de Atacama se eleva como un pájaro sobre el horizonte. Imaginar esos poemas fue mi forma de resistir, de no enloquecer, de no resignarme. Sentí que frente al dolor y al daño había que responder con un arte y una poesía que fuese más fuerte que el dolor y el daño que se nos estaba causando. No se trataba de lanzar andanadas de pequeños poemas de combate, sino de algo mucho más arrasado, más luminoso, más sordo y violento. Había que hablar de amor, pero para hablar de amor había que aprender a hablar de nuevo, comenzar desde cada letra, porque ninguno de los lenguajes que existían antes bastaban para dar cuenta de lo que había sucedido. Siento que los escombros de esos años están allí, en esos intentos, y que dictados por un deseo que nos sobrepasa, los poemas no son sino los sueños que sueña la tierra, los sueños con los que intenta lavarse del sufrimiento humano, y que uno no puede nada frente a eso sino apenas grabar unas pequeñas marcas, unos mínimos retazos que quizás sobrevivan al despertar.

Yo viví en Chile en los años de la dictadura y sobreviví a ella y a mi propia autodestrucción. El año 1975 después de un episodio humillante con unos soldados me acordé de la frase del evangelio de poner la otra mejilla y entonces fui y quemé la mía. No supe bien por qué lo hacía, pero allí comenzó algo. Recordé que de niño había visto un avión que volaba en círculos trazando con humo blanco el nombre de un jabón para lavar ropa e imaginé de golpe un poema escribiéndose en el cielo. Entendí entonces que aquello que se había iniciado en la máxima soledad y desesperación de un hombre que se quema la cara encerrado en un baño, debía concluir algún día con el vislumbre de la felicidad. Dos años más tarde pensé en una escritura sobre el desierto que solo pudiese ser vista desde lo alto. Solo diría “ni pena ni miedo”, y estaría surcando un país donde casi lo único que había era pena y miedo. Años más tarde vi la frase recortada sobre el desierto y, efectivamente, por su extensión solo se podía leer completa desde el cielo. Alguien reparó que el surco de las letras en la tierra se parecía al surco de la cicatriz en mi cara. Habían pasado dieciocho años y me sorprendió haber sobrevivido. Recibo esta distinción en nombre de nuestros ausentes.

Yo trabajo con mi vida y trato de que eso no sea una consigna. No porque mi vida tenga algo ejemplar, el diablo me libre de ser ejemplo de nada, sino porque creo que si podemos llegar al fondo de nosotros mismos, sin autocompasión ni falsa solidaridad, mirando nuestra zona de luz, nuestra sed de amor, pero también toda nuestra reserva de odio, violencia y de crimen, es posible que lleguemos al fondo de la humanidad entera. Creo que todo lo que puedo haber hecho está allí. He escrito desde un cuerpo que se dobla bajo los efectos del Parkinson, que se rigidiza, que tiembla, que se va para adelante y que cae y he encontrado hermosa mi enfermedad, he sentido que mis temblores son bellos, que mi dificultad para sostener estas hojas que ahora leo es bella. He escrito sobre ese cuerpo, sobre los dolores que les he causado a otros y los que yo mismo me he infligido, he grabado con fuego mis poemas sobre mi piel. Solo los enfermos, los débiles, los heridos, son capaces de crear obras maestras. Siento que he escrito desde una cierta irreparable desesperación y, a la vez, desde una incontenible alegría. Una alegría extraña porque es como si naciera de la dificultad de ser felices. Del encuentro de esos fantasmas nace mi escritura. La escritura es como las cenizas que quedan de un cuerpo quemado. Para escribir es preciso quemarse entero, consumirse hasta que no quede una brizna de músculo ni de huesos ni de carne. Es un sacrificio absoluto y al mismo tiempo es la suspensión de la muerte. Es algo concreto, cuando se escribe se suspende la vida y por ende se suspende también la muerte. Escribo porque es mi ejercicio privado de resurrección.

Decía al comienzo que esta tierra aún nos ama, todavía quiere verse en nosotros, todavía el mar, el desierto, las montañas, quieren mirarse en nuestras miradas, todavía el sonido de las rompientes y del viento quiere reconocerse en nuestros oídos, todavía sus estrellas quieren reflejarse en nuestros ojos. En sus momentos más felices mi poesía ha tratado de expresar ese amor de la tierra, no siempre ha sido así. He escrito desde la herida y del daño en un mundo herido, enfermo, sin compasión. He escrito desde el dolor, pero nuestro deber es la felicidad. He escrito desde el odio, pero nuestro deber es el amor.

Termino con el poema con que quisiera cerrar mi vida:

Entonces, aplastando la mejilla quemada
contra los ásperos granos de este suelo pedregoso
-como un buen sudamericano
alzaré por un minuto más mi cara hacia el cielo
llorando
porque yo que creí en la felicidad
habré vuelto a ver de nuevo las irrefutables estrellas

Te amo Paulina, tú eres las estrellas irrefutables de mi noche.


El poeta Raúl Zurita al recibir el Premio Pablo Neruda.

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#laprofeciaCurico

Toda profecía tiene una componente alta de ambigüedad y de intento de hacer match con algo por parte de quién la reciba. En este caso no será tan ambigua ni requerirá de tanta imaginación: será en entregas sucesivas que irán afinando la puntería convergiendo al momento en donde debería suceder la profecía. Por lo mismo, este post, tendrá dos partes, una en el pasado y la otra posterior al día de ocurrencia donde develaremos dos temas importantes como se verá más adelante. Por lo pronto, la convocatoria.

Previo al día

“Haré una profecía.
Esta profecía será develada completamente en el transcurso de la semana. Iré dando pistas y mejorando la profecía de forma incremental, llegando a la profecía final que revisaremos si fue acertada el próximo domingo.

  1. “Una publicación aparecerá en un medio local”
  2. “Una publicación aparecerá en un medio escrito de Curicó”
  3. “Una publicación aparecerá en un medio local escrito de Curicó. Esta publicación, tendrá formato de (pseudo) entrevista”
  4. “Una publicación aparecerá en un medio local escrito de Curicó. Tendrá formato de (pseudo) entrevista… a un hombre”
  5. Una publicación aparecerá en un medio local escrito de Curicó. Tendrá formato de (pseudo) entrevista a un hombre, tecnócrata, conservador. El “entrevistado” hablará de un tema de interés nacional aplicado a lo local, intentando mostrar(nos) su vasta experiencia y preocupación

Pueden participar desde ya, e ir agregando respuestas posibles en los comentarios. Pueden compartirla también.

Entre l@s ganador@s se sorteará un café con el profeta en persona”

Decía que hay dos temas importantes, el central es que hay un café. El segundo y quizá no tan importante es el método y algunas nociones de lo que podríamos llamar perspectiva.

Posterior al día
El domingo 15 cercano, fecha pronosticada para la ocurrencia de la profecía -Nostradamus no daba fechas, gracias- fue publicada a eso de la media noche la última parte de la serie, donde develé el medio escrito, el pseudo entrevistado y el tema.

“Exministro Cortázar aparecerá en una pseudo entrevista en Diario La Prensa de Curicó, hablando de economía/empleo/trabajo, aplicado al Maule, posicionando así su candidatura”

Habría que esperar a la mañana para ver qué decía el diario y si realmente la profecía era cierta.

La publicación
Llegó el día y esta publicación aparece en Diario La Prensa de Curicó.

Un veto que dificulta avanzar. René Cortàzar. Después del fallo del Tribunal Constitucinal, el gobierno mandó un veto para cambiar el proecto sobre reforma laboral, que acababa de despachar el congreso

Diario La Prensa, P.10, Domingo 15 de Mayo de 2016.

El método
Además de cerrar los ojos y conectarme, el método es bastante simple. El exministro viene intentando posicionarse desde hace semanas, meses quizá, intentándolo a su modo, vale decir, de forma conservadora: diarios de papel. Ergo, la fuente de información para predecir es abierta y disponible para quien quiera ver.

De la muestra generada, sólo aparece como outlier -quizá presionado por las circunstancias- una publicación acerca del expresidente Aylwin en la semana de su deceso. Acerca de la fecha de publicación, hubo una corrección que fue llevando hacia publicación preferentemente en fin de semana.

No faltarán los desconfiados que pensarán que la info me la enviaron directamente desde el Diario Familiar, lo que es por una parte falso y por otra un tanto absurdo dado que intuyo que la publicación no llegó con mucha antelación al diario para ser insertada en la edición.

Publicando las entregas diarias sucesivas e incrementales durante una semana -en donde probablemente ni estaba escrita- esta profecía es incuestionable ;-)

El Diario Familiar
Durante estos más de 10 años de este blog, hemos mostrado el conflicto permanente entre sustentabilidad v/s objetividad en nuestra comarca con sus particularidades: cantidad de habitantes, reporteros por oficio y no por formación, necesidad de sobrevivencia, etc. Hemos mostrado también algunos hechos que exponen plenamente esto, incluso con ribetes éticos y hasta legales en algunos casos. También hemos evidenciado que el problema está en esta pequeña industria de medios de forma transversal, no sólo en medios escritos sino también en medios radiales, con mayor énfasis en los que la sobrevivencia se logra durante el día. Algunos en la pequeña industria, con prácticas matonescas conceptuales, mediales (dando con todo al que no pague) y hasta físicas.

También nos hemos ganado vetos y hasta nos han restado saludos. So bad.

El Diario Familiar no ha sido una excepción. La irrupción de las tecnologías de información de forma creciente durante los años fue quitando el sitial de referencia obligada a nivel comunal o regional y peor, es cosa de comparar y ver el real aporte actual desde una perspectiva periodística. ¿Cuál es el verdadero valor, distintivo, frente a otros medios hoy? Más aun cuando no respetan convenciones elementales como lo es firmar el responsable de la nota. Hace un día (Diario La Prensa, P.8, Sábado 14 de Mayo de 2016) incluso editorializaban acerca del anonimato en redes sociales sin percatarse de su falta durante años. Si, años. Habrá un representante legal y tal, pero donde trabaja gente grande, debe existir también responsabilidad de lo que se edita como en todo medio profesional.

En el caso de esta “entrevista”, apostaría a que no fue realizada por el diario y que, pago mediante, se recibió y se publicó. Para peor, en una era de hiperconexión, se encuentra de forma rápida que por cada ocurrencia -publicación- existe otro medio del Maule, también escrito, que recibe el mismo correo semanal.

Un nuevo conservador para el Maule
Como buen economista, su estrategia calza con la de la señora del kiosko y con la historia: es el día de mayor tirada para el Diario Familiar. Ya lo hizo en el pasado en Antofagasta, donde no fue muy bueno el resultado y peor la bienvenida. “Afuerino”, “santiaguino”, “paracaidista” le dijeron. El aspirante a Senador por la región, ha intensificado sus viajes y apariciones por el Maule, al igual que como lo hizo en su momento en Antofagasta. Paseos por la plaza de Talca y tal. Aunque me cuentan que por lo general en soledad, sin cardúmen, solo. Pero como sabemos, no se puede solo.

En una región sumida en el caótico networking donde aun intentan rearmar el naipe entre COREs cruzados con Alcaldes, concejales y bases tostadas; de tenedores y cuchillos largos pero siempre de buenas formas, esta irrupción no pasa desapercibida y menos el estilo. Es complejo competir como conservador entre tanto conservador. Ahora, a Morales, Coloma, Zaldívar, León, Larraín, Matta, Urrutia y otros tantos, se sumaría un nuevo conservador al listado que el Maule entrega al país. De hecho, calzando también la profecía en cuanto al en el tema, aparece tirando dardos a la Reforma Laboral. Y para calzar en la especificidad maulina también profetizada, muestra cómo afectará en la agricultura maulina todo esto. Esa es “la oferta” atractiva. Los conservadores de Chile, el Texas de Chile, donde lo que faltaría es una Sarah Palin y una potente organización pro-tenencia y uso de armas de fuego. Quizá un Chuck Norris también.

En mi opinión, debe existir un arraigo -mínimo…- para lograr que esa teatralización de la “representación” sea algo creíble, para lograr entender y sintonizar con los representados. Bueno, de hecho hemos visto lo irrelevante que resulta esta premisa naif hoy en día, viendo la dinámica aún no resuelta del telecontrol por parte de los auspiciantes. Si tuviera que comparar, diría que tiene menos arraigo que Coloma y eso no es poco. En fin, en un país libre como queremos que sea, que decida lo que guste.

Ganadores del café
Agradecemos a quienes participaron a través de sus comentarios dando alternativas de quién sería el personaje central en la profecía, entre los que se sortearía un café con el autor.

(en edición)

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De la Comisión Engel a Curicó, usted elige

Hace algunos meses llegamos como sociedad a un punto en donde debimos crear una comisión presidencial especial, orientada a entregar un camino hacia la probidad, transparencia, ética que nos alejara de espacios de corrupción, de opacidad y de abuso desde lo público. Tuve la oportunidad de estar cerca de la Comisión Engel -desde la vereda del apoyo tecnológico- y ver la intensidad y sincero esfuerzo por lograr un trabajo de calidad, acorde al desafío asumiendo incluso el reto que imponía el plazo final. Entregado el resultado, ahora depende del Congreso su definición. Un Congreso donde algunos ya dicen que una nueva temporada de Master Chef está por comenzar, otra vez protagonizada por maulinos.

En el apogeo de la polémica, la propia elección del Fiscal Nacional, hace reflotar el tema. En particular, por la elección de parte de senadores actualmente cuestionados por recibir aportes que nacen de una transacción ideológicamente falsa. Para todo conciudadano imagino que es racional inhabilitarse entendiendo que no se puede ser juez y parte, definiendo el cargo de quien puede a futuro tener decisión sobre el propio futuro de cada senadora y senador acusado. No para todos. Un par ya se ha inhabilitado -muestra de decencia mínima- pero otros tantos están dudando, como gatos de espalda, intentando explicar lo inexplicable como ya es usual.

Yendo un poco más lejos, comienza a posicionarse la idea de que quienes tengan investigaciones pendientes se abstengan de ser candidatos. En particular, esto se propone para congresistas, pero debemos tener presente que el encadenamiento vertical nace desde las propias administraciones municipales y sus concejos. Esperaríamos que quienes tengan asuntos pendientes con la justicia se abstengan de participar, promoviendo de esta forma el recobrar aunque sea un poquito esa confianza que se ha extinguido como dinosaurio. Y en este marco, Curicó no es la excepción, con formalizaciones vigentes, una teleserie en pleno desarrollo y una máquina investigadora que sabe tomarse todo el tiempo que necesita…

Estamos a meses de una nueva elección municipal en Curicó y donde ya hay amenazas de reelección a pesar del drama. Que no nos extrañe que incluso con formalización mediante, las ganas se mantengan. De la actual mesa, si persisten en reelegirse, Canales (UDI) y Undurraga (UDI) llegarían a los 16 años siendo concejales -si, dice 16 años, igual al resultado de 1989-1973 – en tanto que Luis Rojas (PS) con Leoncio Saavedra (PR) llegarían a los 12 años ya. (Es cierto quisquilloso lector, Don Leo pasa jabonado al no haber estadística de años anteriores en Servel.cl). Mientras la teleserie siga desarrollándose, los formalizados a la fecha son Julieta Maureira (PR) y Luis Trejo (PS) y de la mesa como tal, sin reelección ni formalización, sólo queda Nelson Trejo (UDI). De diputados y senadores, ni hablar.

Realmente poco vale hacer llamados a los actuales representantes a que reflexionen acerca de su reelección permanente. No podemos pedir mayor probidad o juicio a un conjunto de personas que han mostrado en los hechos lo complejo que les resulta alcanzar estándares mínimos deseables. Por lo mismo, el llamado como siempre es a quienes entregan su afrecho, quienes van y votan con ahínco una y otra vez por los mismos, como un sino indeseable.

Si está de acuerdo, firme aquí esta campaña.


Acerca de la foto
En el clásico de 1927, Metrópolis, el personaje principal se va dando cuenta acerca de cómo ha sido engañado viviendo en un mundo donde todo parece feliz, pero a un costo que no logra dimensionar hasta verlo por si mismo.

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Pendientes de la ciudad ciclista

Curicó es la ciudad ciclista de Chile.
Este eslogan que logró la ciudad a costa de campeones nacionales, usuarios frecuentes de bicicletas y unas destacadas jornadas de vueltas a Chile con periodistas que retribuían con sus reportes nacionales las buenas atenciones –de todo tipo- en mi opinión se ha sostenido a duras penas. La ciudad no se hace cargo, no se interrelaciona a los actores ni se guía su desarrollo de modo de mantener dignamente el cartel. Crecimiento silvestre que, a pesar de tener un potencial enorme, se mantiene sólo en lo potencial. Algo de esto lo dejé en Duam.me en fomento al uso de la bicicleta en Curicó.

Notando esto, la primera intuición es que la ciudad debe contar con infraestructura que permita entregar a los ciclistas todas las facilidades para motivar su uso y sumar a más usuarios, con todos los beneficios que se asocian al deporte, vida al aire libre, descontaminación, etcétera. En infraestructura viene a la mente las ciclovías –carrilbici, ciclobanda- y obviamente facilidades para securizar su uso sin ser víctimas de robo, por medio de estacionamientos o espacios para mantener a resguardo la fiel compañera.

De la ciudad ciclista a la ciudad de las ciclovías
Ha pasado el tiempo y hemos visto como se intenta levantar un nuevo concepto, ya no con foco único en ser “la ciudad ciclista”, sino ya en ser “la ciudad con más km de ciclovías”, lo que ha llevado a absurdos como la instalación de ciclovías que en momentos de congestión incluso logran usar casi el 50% del ancho de las calles, evidenciado su máxima expresión en el eje de la céntrica calle Merced. Además de esta situación, hubo que pagar los “daños colaterales” perdiendo árboles fundacionales, virajes seguros y un diseño circense que gatillarían la suspensión abrupta del proyecto en plena ejecución.

Ok, saquen los tachones
Hace un par de días, reculó el municipio. Los tachones de Merced comenzaron a retirarse ya que en un ataque de sensatez, se ordenó su eliminación. En el sitio del municipio se hace referencia al hecho, delimitando desde luego la responsabilidad que le cabe en cuanto a lo técnico, aunque no deja de ser interesante lo que ha implicado este proyecto.

“El proyecto de las ciclovías, pasó por un estudio previo de la Secretaria de Tránsito (Sectra), que funciona en Talca fue realizado hace un par de años, lo que evidentemente en la práctica debía sufrir cambios por el aumento en el parque automotriz de Curicó, por tal motivo el municipio solicitó esas modificaciones en algunas calles del proyecto original, ya que algunos tramos de las ciclovías eran inviables, sin embargo ésta entidad no autorizó el cambio argumentando que tenían todos los estudios que los respaldaban. Es por esto, que el alcalde en conjunto con el cuerpo de concejales y funcionarios de la Secretaria de Planificación Municipal (Secplac), expusieron el proyecto, mostrando el recorrido de estas ciclovías sin que nadie presentara observaciones al respecto, incluso cuando todos los documentos permanecieron por más de 48 horas para que cualquier concejal los pudiera analizar y aportar con ideas o inquietudes, nadie se manifestó.”
– “Municipio curicano comenzó retiros de tachones en calle merced, por reformulación del proyecto ciclovías“.

A pesar de que el párrafo del sitio del municipio es autoexplicativo y teniendo en consideración que por lo general errores de esta especie terminan pasando piola –presupuesto gastado mediante- quiero resaltar dos puntos. El primero hace referencia a la autoridad, toda vez que se aceptan proyectos que no se condicen con la realidad local lo que se hace evidente una vez gastados los recursos. Yo tomo como opinión que es un problema de autoridad, aunque desde luego podemos abrir la discusión acerca de si es ese el real asunto tras el aceptar todo lo que venga de la capital regional o nacional. El segundo hace referencia a la irresponsabilidad, que queda de manifiesto cuando seis “curicanos de toda la vida” no son capaces de prever que una calle con las características de Merced “eventualmente” podría tener uno que otro problema de tránsito de quitar cerca del 25% del ancho en horario valle (2 pistas) y al 50% en horario punta (1 pista). Ahora, dar un par de días para análisis de un proyecto que afectará al tránsito de una ciudad de este estilo -con los problemas de transito que ya tenía- es mala fe, falta de experiencia al aceptar el plazo, irresponsabilidad por comerse los plazos de postulación o simplemente no querer que se analice el proyecto.

Se ha dicho que el proyecto se “reformulará”. Habrá que estar atento para no tropezar dos veces con la misma piedra o, peor aun, no agregar al portafolio de los proyectos que iban a ser y no fueron. Saludos al resbalín del Cerro Condell.

El fotolog del Alcalde y sus amigos no da mayor información.


En plena faena de retiro de tachones. Foto vía Curico.cl

Ciclovías no son la solución
Mi opinión inicial era favorable a la construcción de ciclovías, aunque investigando he tenido la oportunidad de cambiar mi percepción y por lo mismo mi opinión en cuanto a ellas. He pasado de poner el foco en la infraestructura al de el respeto mutuo entre conductores de vehículos motorizados y ciclistas. Pueden ver algo de esto en una nota acerca de Copenhague antes y después de las ciclovías. Otro: en la cuneta.

Para motivarlos a leerlo:

“Todavía hay ciclistas que creen que las ciclovías están pensadas para que el ciclismo sea seguro. Nada podría estar más lejos de la verdad. Las ciclovías fueron creadas por el sistema de carreteras para tener a los ciclistas fuera de los caminos para la conveniencia de los motoristas. Los hechos de la historia no permiten otra interpretación”
– John Forester

Pueden ver también cuáles son las ciudades más “bici-friendly” del mundo, que valdría la pena revisar para tomar como ejemplo –me da miedo sugerir esto en vista de las millas de vuelo acumuladas– y algunas opciones para motivar el uso de la bici en la ciudad.

Por cierto, ¿en qué se movilizan nuestros concejales y el alcalde?.

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El gran virus del Estado

Columna para QuintoPoder.cl

Durante esta semana hemos visto cómo puede afectar en el mundo real un problema computacional, en este caso, en el poder judicial. Esta vez no fue una cola inmensa por un sistema que “se cayó” en algún servicio público o por un “error administrativo de carácter informático” como versó un mítico eufemismo. En este caso, el asunto fue por correos detectados como virus por falta de actualizaciones.

Sólo se paralizó un poder del Estado
Ni más ni menos, el problema generado por el Antivirus McAfee que bloqueaba los correos provocó la suspensión a nivel nacional de las audiencias mientras el problema no se resuelva. Entenderemos la magnitud de lo que esta suspensión significa en un poder ya cuestionado por su velocidad y por cierto, al tiempo/dinero de todos los implicados tanto dentro del poder judicial como usuarios de los cuales podría depender, por ejemplo, su libertad. Nada del otro mundo. Desde luego supondremos que desde las oficinas de McAfee en California estarán haciendo un cheque para compensar el daño provocado a este surrealista territorio.

Qué es eso de los virus
En este caso particular, el de los virus, podríamos preguntarnos acerca de por qué debemos pensar siquiera en virus, teniendo en consideración la existencia de sistemas operativos en donde el propio concepto carece de sentido. Efectivamente, hay sistemas operativos en donde los virus no son tema, entonces cabe preguntarse si el Estado está enterado, o bien, si está dispuesto a tomar acciones ante lo que sabe. Por cierto, parece sugerente que McAfee y sus colegas tengan cierta predilección por desarrollar antivirus para sistemas operativos de Microsoft.

La independencia se quedó en los libros de historia
En la lógica de la “independencia tecnológica” sería esperable que quienes guían las políticas de desarrollo tecnológico del Estado –a.k.a. Estrategia Digital- se tomaran en serio el asunto de minimizar las dependencias o al revés, promover la independencia tecnológica, minimizando la potencial ocurrencia de este tipo de hechos.

Los defensores del software propietario –a la baja, favorablemente- quedan off-side con el discurso de “la garantía del software propietario es que tienes una contraparte a la que puedes exigirle, alguien a quien llamar”, ya que desde luego quienes debieron solucionar el problema no están en California, sino en una oficina de algún departamento de tecnología en el Estado.

Software, libre y de calidad. Gracias.

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