El Funicular de Curicó se moverá

Acerca del proyecto estrella… bueno, ni tanto.

Ya acercándonos a la mitad del año, han aparecido parte de las actas correspondientes al año 2012 del Concejo Municipal en el sitio del municipio. Como comenté en el post anterior, hasta hace algunos días el 2012 brillaba por su ausencia. He tenido que transcribir actas en más de una ocasión y también he visto el esfuerzo que algunas transcriptoras ponen para poder lograr entender diálogos cruzados, mala pronunciación, 50% de muletillas, problemas en equipamiento de grabación magnético, etc. Hasta cierto punto, entiendo la demora.

Los consejos extraordinarios suelen guardar algún detalle interesante. Podrán ver en ellos las votaciones para viajes y otros sabrosos detalles que por cierto nunca aparecen en nuestros aguzados e independientes medios. En esta ocasión, haré referencia al proyecto estrella de transporte, el Funicular del Cerro Condell, conocido también como “el resbalín más grande del mundo” o “la canaleta gigante”. Segunda Sesión Extraordinaria, 20 de Enero de 2012.

— Jefa (S) Depto. Finanzas Municipal: “La Modificación Presupuestaria Nº01 es por un monto total de $1.115.092.351.-, cuyo detalle lo tienen todos los Sres. Concejales. ¿Dudas, consultas?”

— Concejal Sr. Enrique Soto D.: “Una consulta, ¿es un PMU, el presentado para la habilitación del funicular del Cerro Condell?”

— Jefa (S) Depto. Finanzas Municipal: “Si”.

— Concejal Sr. Enrique Soto D.: “¿Y con estos recursos va a quedar habilitado el funicular, funcionando con todas las normas de seguridad incluso?”.

— Sr. Alcalde: “Va a quedar funcionando, pero hay que hacer las estaciones y el tema de mejoramiento del entorno”.

— Concejal Sr. Enrique Soto D.: “O sea, va a subir y bajar nada más”.

— Sr. Alcalde: “Pero va a estar funcionando, que en definitiva es lo que faltaba, y los recursos es para eso. Y está presentado el otro PMU para el resto”.

— Concejal Sr. Enrique Soto D.: “Porque es importante el tema de las estaciones por la seguridad de personas”.

— Sr. Alcalde: “Claro, pero por fin va a moverse”.

Finalmente, se moverá.

En MDN Hack Day de Mozilla

Versión para Chile de la gira

Este sábado recién pasado se desarrolló la estación chilena de Mozilla Developer Network Hack Day (#MDNhackDay) que comenzó su camino por SudAm con paradas previas en Buenos Aires, Montevideo y Sao Paulo. Esta gira tiene como objetivo reunir a desarrolladores en torno a la comunidad de Mozilla (si, el mismo de Firefox, Thunderbird, FileZilla et al).

Este evento se desarrolló en dependencias de la Universidad de Chile en un ambiente de colaboración, armonía y buena disposición. En esta versión el mensaje fue claro y persistente: la web es la plataforma (sistema operativo B2G, mercado de aplicaciones Apps, Persona y el programa de innovación WebFWD). En esta versión, tuve el honor de conducir el espacio de charlas cortas (lightning-talks) de 5 min en donde debí ser inflexible en el tiempo, con el apoyo de Hernán Colmeiro. En el set estuvo Miguel Paz con Poderopedia, Aldrin Martoq con su proyecto Brayatan (“el primer servidor flaite del mundo”), Ricardo Jara con su meta-charla y Julio con OSM en versión reducida, entre otras iniciativas. Independiente de lo altamente técnico del evento, hubo espacio para compartir y conocer a más integrantes de la comunidad de software libre y ver que estamos más cerca de lo que parece.

Finalizamos el día con la clásica cena en donde se puede ir más allá de la comunidad, compartiendo en torno a la mesa donde tuve como compañeros a Shezmeen Prasad y Shane Caraveo de Mozilla Foundation, a quienes intentamos de ampliar sus horizontes acerca de la cultura local con Jano. Shane quedó maravillado con los Charros de Lumaco: the mexican local music :-)

Aproveché también de difundir el Encuentro Linux 2012 que este año se realizará en Curicó -ojo!- gracias al Centro de Tecnologías Libres y al apoyo de la Universidad de Talca (más detalles en el sitio).

El último gustito

Acerca de los viajes del concejo municipal de Curicó en año de elecciones

Se acerca octubre y como sabrán, la realización de las elecciones a alcalde y concejales. En este marco, me ha parecido importante tocar este tema que me parece, debiese interesarnos, sobre todo por los que aspiran a repetirse el plato en seis meses más.

Los últimos viajes
Si mi memoria no me falla, los últimos viajes de alcalde y concejales al extranjero son los siguientes (sí, de no ser por la memoria y el apoyo de Google, la poco se podría hacer, dado que por lo general la Transparencia Activa no es tan activa como debiera):

  • Hugo Rey Martínez, Alcalde (UDI): Brasil (diciembre, 2010), Colombia (abril, 2012), China (febrero 2012).
  • Jaime Canales González, Concejal (UDI): Colombia (junio 2011), Colombia (abril, 2012).
  • Miguel Limardo Ramírez, Concejal (RN): Colombia (junio 2011), Colombia (abril, 2012).
  • Javier Muñoz Riquelme, Concejal (DC): Alemania (abril 2012), España (noviembre 2011).
  • Luis Rojas Zúñiga, Concejal (PS): China (febrero 2012), Colombia (junio 2011).
  • Enrique Soto Donaire Concejal (DC): Colombia (abril 2012).
  • Mario Undurraga Castelblanco, Concejal (UDI): China (febrero 2012), Colombia (abril, 2012).

Desde luego en este listado no se agregan los viajes a nivel nacional ya rutinarios por ciudades turísticas como Iquique, La Serena, Viña del Mar, Pucón, Puerto Varas, …, etc. ni tampoco los asados al palo de todos los años en Argentina.

El motivo
El motivo, en el entendido de rol de cabeceras lúcidas, proyectivas y responsables del futuro de la ciudad, debiese ser analizar experiencias exitosas en las áreas en donde sea importante para la comuna a la que representan. Cómo desarrollar el turismo, cómo tener un mejor tránsito, cómo integrar localidades aisladas, cómo mejorar indicadores en salud, educación, seguridad, en fin, temas por mejorar no faltan y se requiere de ideas, ganas y apoyo para realizarlas, pero mientras no se haga la declaración de “este es un problema, veamos cómo solucionarlo” de poco servirá dar 100 vueltas al mundo.

A pesar de esto, no deja de ser interesante la moda de que por cada viaje hay firma de convenios internacionales. Sería interesante ver el alcance que la corporación tiene, en virtud que la política internacional chilena sabemos por donde pasa y no es por cada uno de los más de 300 municipios chilenos. Me parece que tomar como justificación la firma de convenios para darse el paseíto no debiese ser el foco. Por lo demás la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades que delimita de forma clara hasta donde llega cada quien. ¿Concejales fiscalizan a Alcalde hasta en China? Sorprendente.

Viajar no es suficiente
Pero viajar no es suficiente, hay que cultivar la sesera también. Podríamos ver cuáles han sido las últimas capacitaciones, últimos seminarios (pero de verdad, no de esos en donde lo más importante fueron las galletas) o cualquier tipo de capacitación que demuestre que al final del periodo la ciudad ganó algo más que un político con más muñeca/máquina o un alcalde con así unos colmillos por ganar la diputación. En el mismo sentido cabe preguntarse acerca de si la capacitación o viajes de este estilo debiesen ser parte de los integrantes del concejo o por quienes en si hacen que el municipio funcione.

Aplicabilidad y atingencia
Es interesante analizar esto de los viajes, desde luego para quienes intentan guiar la ciudad –en lo real es el municipio el que se lleva el peso- y también para quienes suelen pasar piola, pero que a través de su voto –político y cuoteado- definen en gran medida el destino de las iniciativas que se postulan y me refiero aquí a los consejeros regionales (COREs) guías del Gobierno Regional (GORE). Ya, vayan al extranjero, traigan ideas y también souvenirs, pero al retorno, ¿a qué se enfrentarán?: a la misma mesa de proyectos que tienen que competir con las demás provincias y tienen que ser, al más puro estilo poker, cuoteados tanto en variable partido político como en variable provincia de origen.

En este marco de consideraciones, esperaríamos que al retorno, al menos de integrantes del concejo municipal, no solo cambiase la actitud con la que se abordan los problemas de la ciudad, sino también en el sentido y responsabilidad con las que se proponen las soluciones. ¿Sería quizá más importante que los jefes de obras, arquitectura, tránsito, aseo, educación u otras tuviesen ese necesario roce internacional como para darle un nuevo cariz a la gestión y ejecución?, ¿servirá de algo que concejales vayan a darse vueltas por el mundo? o más en concreto, ¿ha servido de algo el que ya se hayan dado buenos viajes?, ¿hemos visto como ciudad, estos nuevos aires, nuevas ideas e iniciativas, luego de los viajes?, ¿hay algún grado de retorno de la inversión más allá de las fotos en la playa?. No me atrevo a declarar como buenos/malos estos viajes per se, pero no me parece ver mucho de “adaptación” de ideas.

La temporalidad si importa
A meses de terminar la gestión (6) podríamos hacernos la pregunta ¿vale la pena que los integrantes del concejo municipal viajen a esta hora?. Cualquier nueva idea que traigan –suponiendo que fue útil el viaje y vuelven llenos de iniciativas a implementar- no podrán realizarla sino a través de proyectos que dependen de presupuestos anuales, los que por cierto están asignados desde 2011. En ese marco, parece ser un poco absurdo mantenerse en ruta hasta el final del periodo, en el escenario per se incierto de elección a enfrentar. Salvo que ya estén dándose por perdidos y esto sea aprovechar que el mundo se va a acabar. Parece aún más absurdo cuando los pendientes ya están trazados post-terremoto.

Tarea ya planificada: ¿manos a la obra?
Hace algún tiempo, un terremoto gatilló el repensar la ciudad, trabajo que tuvo como contrapartes al propio Alcalde y Concejales. En un trabajo auspiciado por empresarios y dinero municipal, se financió a una consultora que entregó un listado de proyectos priorizados en consulta comunal. Si ya tenemos la hoja de ruta, ¿será necesario orientar todos los esfuerzos a hacer que esta se cumpla o seguimos picoteando por aquí y por allá?. Les recuerdo que las 5 prioridades definidas fueron: Nuevo Hospital Base de Curicó (1), Segunda Etapa Estadio La Granja (2), Nueva Estación de Trenes (3), Mejoramiento Cruce Camilo Henríquez (4), Nuevo Centro Cultural (5). Cada curicano podrá analizar el nivel de avance de las obras y ver si realmente los viajes afecten a un plan ya trazado de desarrollo.

Cada curicano podrá ver también cuál ha sido el desarrollo visible de Curicó en este tiempo, más allá del esfuerzo privado/particular.

¿Cómo aporta cada viaje a concretar la agenda ya definida?

Transparencia y accountability
No puedo dejar de cerrar este post sin apelar persistentemente a que luego de cada viaje –antes incluso- debiese de exponerse públicamente cuál fue el aporte en dinero público para la realización de cada viaje, cuál es el aporte del municipio en cuanto a viáticos y además, entregar públicamente el balance de la gira, lo útil, la evaluación y detalles importantes que permitan a su vez contribuir al acervo de la organización intentando mejorarla en cada uno de los viajes. Sociabilizar más que las fotos en el diario familiar, también es importante.

Actualmente no están publicadas las actas de sesiones municipales de este año. De viajes, ni hablar.

¿Gatitos o porno? El riesgo de una Contraloría Moral

Hoy han despedido a un funcionario que veía y editaba material porno en su trabajo en la Secretaría General de Gobierno. Me parece absolutamente acertada la medida, toda vez que se usan recursos fiscales –dinero de todos- para fines particulares, en este caso, revisión y edición de porno. Si, pero. La interpretación moral de “la [...]

Hoy han despedido a un funcionario que veía y editaba material porno en su trabajo en la Secretaría General de Gobierno. Me parece absolutamente acertada la medida, toda vez que se usan recursos fiscales –dinero de todos- para fines particulares, en este caso, revisión y edición de porno. Si, pero.

La interpretación moral de “la cochiná”
Al momento de aparecer la noticia y en varios medios, he visto que se ha intentado ahondar en el sentido de “la cochiná”, en el ver porno o editarlo, lo que se aleja del punto central que es el (mal) uso de recursos públicos y su identificación por parte de la Contraloría General de la República, algo que según los medios habría sido tomado por la entidad contralora como “infracciones que están revestidas de particular extrema gravedad, atendido el contenido de las páginas visitadas”. Me parece que aquí es donde la moralidad embarga el sentir de una contraloría desviándola del foco: ¿es igual de culposo ver un sitio de gatitos que el ver porno en la administración pública? ¿es igual de culposo ver un sitio de crochet que uno de porno?, ¿es igual de culposo ver la hora de LUN que ver porno?. Me parece que para el fin último del Estado y uso de recursos públicos debiesen de ser exactamente igual de graves.

No es el primer caso de porno que hemos visto. Tampoco será el primero en donde se saca la vuelta a vista y paciencia de toda la ciudadanía, por ejemplo, en cada transmisión de los canales de TV del congreso.

La impudicia más allá del porno
El porno no debiese ser el punto de fondo. Esto es similar a la utilización de vehículos fiscales para ir a repartir frambuesas de la empresa familiar. Esto es similar a usar la camioneta de la muni para hacer una campaña a alcalde o concejal. Esto es similar a contratar periodistas para comunicaciones de un alcalde con vista a una reelección y a costas del municipio o comprar iPads e impresoras para sus campañas. Me parece que los ejemplos anteriores son bastante más impúdicos que el porno, sumándose a la impudicia, por ejemplo, las cifras millonarias usadas por en viajes de concejales que tendrán retorno nulo al regreso de las vacaciones pagadas, o bien que los propios funcionarios promuevan en horario de trabajo ciertas campañas.

El modus operandi del área de informática
Por cierto, algo que queda dando vueltas es el modus operandi de la unidad de informática. A través de acceso remoto tuvieron acceso al equipo del acusado, logrando incluso rescatar archivos que el acusado había borrado. Teniendo esto en mente, podremos extrapolar al acceso que puede tener esta área a la información no sólo del acusado, sino de toda la organización, pudiendo ver no sólo lo que el usuario ha navegado, sino incluso leer su correspondencia (sacrosanto según hemos visto). Un paso más allá, podría ser escribir correos en nombre del usuario… Me parece que la Contraloría Moral debió tomar este punto, tan cuestionable que el hecho de leer porno y que de paso enfrenta a quien controla al que controla.

¿El Contralor lee LUN?, ¿Las áreas de tecnología leen LUN?, ¿Existen logs de ingresos a cuentas de funcionarios por parte de los equipos de tecnología?

Por cierto, usando tiempo público en espacio público, pagado con dinero público e infraestructura digital pública, debiese ser pública la información de cada funcionario y equipo y cada funcionario debiese tenerlo claro pero siendo explícitos en que eso sucede, sin esconder que el equipo será visto por usuarios distintos al asignado. El equipo es público, no debiese extrañar, pero hacerlo explícito también aportaría a la claridad.

… correos electrónicos incluidos.

Ojalá que para el futuro, no fuese tema si es porno, gatitos, crochet o LUN, sino que el foco esté en la función incumplida o el uso para fines personales de recursos públicos.

Disculpas para un ermitaño

Les dejo este artículo llamado “Disculpas para un ermitaño” de Roberto Farías. Vale la pena leerlo. Hace cuatro años el periodista Roberto Farías publicó El ermitaño impasible en revista Paula, la historia de un solitario del confín de la Patagonia que había detectado sutiles señales del cambio climático. El artículo tomó vida propia, fue replicado [...]

Les dejo este artículo llamado “Disculpas para un ermitaño” de Roberto Farías. Vale la pena leerlo.

Hace cuatro años el periodista Roberto Farías publicó El ermitaño impasible en revista Paula, la historia de un solitario del confín de la Patagonia que había detectado sutiles señales del cambio climático. El artículo tomó vida propia, fue replicado muchas veces y hasta un canal de televisión de Nueva York hizo un documental sobre el personaje. Ahora, Farías cuenta cómo, al salir del anonimato, el ermitaño fue acosado, invadido y hasta amenazado. Este reportaje es un mea culpa y también una reflexión sobre cómo el periodismo, al divulgar una historia, puede interferir dramáticamente en la vida de sus protagonistas.

Bernardo, Adriana, Peter y John: un realizador, un periodista, un fotógrafo y un productor de Nueva York vienen a la Patagonia para hacer un documental para el programa Far Out, de la agencia y editorial Vice, sobre Faustino Barrientos, una especie de ermitaño sobre el que escribí hace cuatro años en Paula y que llevaba 51 viviendo solo en lago O’Higgins, a los pies de Campos de Hielo Sur, en el extremo austral de la región de Aisén. Yo, en principio, solo voy a visitar a Faustino Barrientos y los acompaño para guiarlos por sus tierras.

El reportaje que escribí sobre él hace cuatro años, titulado El ermitaño impasible, tomó vuelo propio. Lo replicaron en muchas páginas web e, incluso, un artista hizo dibujos con el rostro impasible de Faustino con sus lentes como del siglo pasado. Otros estudiantes querían hacer un audiovisual para su tesis. Y desde Nueva York querían hacer este documental. Finalmente, en el pasado diciembre, fuimos a grabarlo durante una semana. Los de Vice habían estado hace poco en Alaska con un cazador de osos Heimo y su refugio ártico. Para el siguiente capítulo estaban entre Faustino o un criador de caballos de Siberia, pero optaron por Chile. El mini documental salió en este marzo en 30 idiomas, en el programa Far Out, que se reedita en cable, televisión e internet. Está dirigido por Bernardo Loyola, un realizador neoyorquinomexicano, quien trabajó durante 7 años con Michael Moore. Se llama: El retiro de Faustino en la Patagonia, y puede verse en youtube.

Desde mi viaje, hace cuatro años, que no había vuelto a esas tierras, hasta ahora que acompañé a los documentalistas. Pero apenas nos fuimos adentrando en la Patagonia, pasando Coihaique, Cochrane, Villa O’Higgins, la diferencia con mis acompañantes norteamericanos se volvió cada vez más marcada. Para ellos todo era nuevo y sorprendente. A cada cascada o río saltaban de la camioneta como astronautas que llegaran a Marte. Para mí, en cambio, tomó de pronto un cariz que no había previsto: comencé a darme cuenta de los dramáticos cambios que mi artículo había provocado en la vida de Faustino. Mucho más dramáticos que los deshielos que amenazaban su entorno.

ANTIPARRAS NUEVAS
La primera vez que estuve con Faustino, en enero de 2008, entre muchos silencios y monosílabos, él me mostró una piedra en la playa frente a su casa donde se sentaba a ver el amanecer en el mismo día de octubre desde hacía muchos años y me soltó la primera de varias profundas cavilaciones: “La sombra de la cordillera se ha corrido de aquí, hasta allí”, me dijo. La sombra de un pico cordillerano que el sol de octubre proyectaba hasta alcanzar la roca, se había corrido, extrañamente, unos cuantos centímetros en esos años. No se lo había dicho a nadie, pero a partir de esas sombras, había deducido algo alarmante: o la cordillera se estaba levantando o el suelo que pisábamos se estaba hundiendo. Quizá lo mencionara una vez más en todo el día, pero ese enigma fue más que suficiente para mí. Y fue todo. Hablamos de otras cuantas cosas, me mostró cómo hacía su vida diaria, me despedí y emprendí el largo camino de regreso. Luego comprobé con científicos que sus observaciones eran correctas: la cordillera se estaba levantando. De eso hablé en el artículo que escribí. Recuerdo que en esa primera visita el viento proveniente de Campos de Hielo Sur soplaba despiadado sobre la orilla del Lago O’Higgins. A veces llegaba a 90 km por hora y las tenues chispas de agua que desprendía de las olas se transformaban en proyectiles de hielo hirientes al llegar a la orilla. Para sortearlo, Faustino se había hecho con sus propias manos unas hermosas antiparras de explorador con cuero de caballo y vidrio de linternas que vio en una revista. Como un geógrafo que lo visitó después de su aparición en Paula le regaló unas mejores, de alta montaña, en este segundo viaje me obsequió las antiguas. Antes me había regalado unos mapas de 1900.

LLEGAN LOS INVASORES
Cuando escribí esa historia ignoraba que lo que separaba a este inteligente hombre del resto del mundo era un sutil equilibrio que se rompería como un muro de arena. El texto del reportaje llegó por internet a Villa O’Higgins –el último pueblo de la carretera austral y el más cercano a las tierras de Faustino– pero a las autoridades no les pareció tan bueno. A los seis meses, Carabineros recibió la orden de allanar su casa para requisarle las pistolas y la carabina que yo había dicho que él tenía en su poder. Lo citaron al tribunal de Cochrane 400 km al norte. No se presentó a la primera citación y la segunda vez lo fueron a buscar. Primero lo llevaron a Cochrane y luego a Coihaique.

Llevaba 60 años sin pisar la capital regional y lo hizo en calidad de acusado. El mundo había cambiado. Vehículos, calles, edificios, luz en la noche que parecía día. No sabía ni a qué distancia estaba de su casa, porque él todavía usa la medida en leguas. Todo lo sorprendió, pero más todavía que lo reconocieran. “En una tienda”, recuerda, “se me acercó una niña chica y me dijo: ‘¿Usted es el hombre del fondo de la Patagonia que salió en una revista?’ Y yo le dije: ‘Sí, ese soy yo’. Y me abrazó largo rato, como quien abraza a un árbol”.

Pagó una multa, se compró ropa, el primer colchón de su vida y regresó a su campo. Pero, como ya no tenía armas, sus animales quedaron a merced de los ladrones y cuatreros, y él mismo, quedó a merced del Chueco Tiznado, su sobrino y archienemigo con quien, años antes, se había batido a tiros en las montañas, por disputas de tierras y ganado. De treinta caballos que criaba en las montañas, solo le quedó uno. De 300 vacas salvajes, apenas unas sesenta. Estaba perdiendo todo. El simple artículo lo sacó de pronto del anonimato de 51 años y trizó su silencio y sus bienes. “Hasta tuve miedo que me mataran”,me dijo. “Acá nadie se entera de nada. Habría muerto sin más”.

Además, gracias al reportaje, Faustino, tan celoso de su vida solitaria, cobró vida en la contabilidad gubernamental y con ello empezaron a llegarle visitas obligadas: le enviaron comida para la tercera edad, le donaron una instalación de mangueras para el agua, le instalaron una radio de onda VHF que no usa jamás y hasta llegó la intendenta de Aisén a tomarse una foto con él y darle una pensión de gracia durante el gobierno de Bachelet. Después, con Piñera, le llevaron unos paneles solares para darle luz a su casa, pero tampoco los usa porque le interfieren la radio de onda corta que es su único contacto con el mundo. Ahora, ya resignado, él acepta estoico todas las visitas. Años antes, les habría soltado a los perros.

Y como se corrió la voz por la Patagonia que no tenía herederos, remotos parientes llegaron de todas partes a cobrar por adelantado su herencia. Se despertó el apetito de tíos, sobrinos y nietos por la herencia o porque vendiera sus tierras en vida. Apareció un hermano que estaba radicado en Argentina y, posteriormente, de nuevo llegó amenazante el Chueco Tiznado, su sobrino, reclamando tierras supuestamente sin dueño.

Finalmente Faustino se dio cuenta que para todos valía más muerto que vivo. Tuvo miedo.
Para mí, el artículo había sido fuente de satisfacciones. A Faustino, solo le había traído una tonelada de problemas.

LA ÚLTIMA CABALGATA
Desde nuestro primer encuentro, Faustino ha envejecido. Tiene ahora 81 años y realizamos esta vez la que quizás sea su última cabalgata hacia las montañas donde antes criaba a sus vacas salvajes. Sorteamos varios ríos, precipicios, bosques calcinados, playas y lagos, hasta llegar a los pies de Campos de Hielo, donde tiene un puesto de canoas (especie de tejas hechas de troncos ahuecados) en el que permanecía los meses de verano reuniendo el ganado para emprender cada dos o tres años el largo viaje a Villa O’Higgins para venderlas a los comerciantes de carne. Desde 2007 que no subía a la cordillera y lo hizo apenas. En el fondo, era una despedida.

Llegamos frente al Cerro Santiago donde está el cuerno montañoso que proyectaba su sombra en la piedra. Se lo recuerdo. Pero Faustino parece indiferente. Como ya no puede ir a la playa porque le duelen mucho las rodillas, observa desde su casa los amaneceres por una ventana. El oyó, como todos los chilenos, que en el terremoto de 2010 el eje de la Tierra se desplazó unos grados. “Quiero perfeccionar una instalación con un alambrito en la ventana; quizás pueda ver si se movió el eje de la Tierra como dicen”. No lo sabe, pero ese artilugio llamado gnomon lo inventaron los griegos para hacer las primeras observaciones astronómicas.

Después del terremoto hizo la instalación, tensó el alambrito y en el piso de su casa hizo un hoyo para clavar el punto de referencia. Y se dispuso a observar el 20 de octubre, que es el punto máximo que alcanza el sol sobre el Cerro Santiago. Pero el 2010 y el 2011 amaneció nublado y no ha visto un carajo.

Cuesta entender la filosofía de vida de Faustino. No es solo por entretenerse, sino, pormantenerla corduramásallá del básico sobrevivir. No estoy seguro que lo haya captado el realizador de Far Out, quien muestra a Faustino matando una oveja, aserrando un leño, cruzando ríos a caballo, pero nada más y tampoco ¡nada menos!

EL FILÓSOFO
En mi versión, Faustino Barrientos sigue siendo un contemplativo. Solo hay que detenerse a oírlo. Apoyado en la montura mirando al horizonte como esos vaqueros de Bonanza, me dice de pronto: “A veces, pienso que estamos solos en el Universo. Que no hay más vida que nosotros”. Tampoco hay mucha vida al final de la Patagonia donde vive Faustino, casi ningún ser humano y parece que la naturaleza aún no hubiera terminado de formarse. Por eso su extraña conclusión no sorprende para nada.

“Me asombra que haya tanta vida en la Tierra”, continúa. “No solo unos cuantos animalitos, sino tantas plantas, bichos, peces, bacterias, insectos. La vida hizo en la Tierra todos los intentos de salir a flote ¿comprende? Ensayó todas las formas y solo el hombre pudo despegar de los otros. ¿Por qué será?”

Me abisma su curiosidad inextinguible. Su profundidad. Como Faustino escucha frecuentemente los programas de ciencia de las radios BBC, Francia y Pekín Internacional, suele saber más de lo que uno creería. En un enredo confuso, gracioso y hasta mágico de átomos, moléculas, clonación, fertilización, agujeros negros y acelerador de partículas, concluyó: “Yo creo que el hombre, con su inteligencia, va a ser capaz de crear vida. Va a ser su propio Dios”.

De seguro haremos muchos monstruos antes que creemos una naturaleza parecida a la Patagonia. En sus tierras hay doce arroyos. Entre el arroyo que no se congela y el arroyo sucio, hay 1.720 hectáreas de montañas y otros tantos cursos de agua sin nombre todavía. “Esto solo lo pudo hacer Dios”, dice Faustino. “No sé qué Dios. Pero lo hizo Dios”.
Es la cercanía de la muerte lo que lo lleva a estas profundidades del pensamiento. “Sé que voy a morir tarde o temprano”, dice preparando su desayuno en la montaña. “Pero prefiero morir aquí en esta tierra antes que en cualquier parte. Por eso, prefiero dársela al hombre más pobre de Villa (O’Higgins) antes que vendérsela a un millonario”.

MEA CULPA
Andrónico Luksic viene comprando desde comienzos de este siglo miles de hectáreas cada año alrededor de Villa O’Higgins, muy cerca de las tierras de Faustino. Como es el único comprador, todos quieren venderle tierras, lo que ha desatado un inusitado furor comercial en el pequeño pueblo. Muchos parientes o seudo parientes presionaron también a Faustino para que vendiera sus tierras (avaluadas en aproximadamente 200 millones). No le quedó más remedio que ceder a su modo. Hizo un acuerdo con Jorge Lancaster, un colono que vendió sus tierras a Luksic en el Lago Alegre para que se fuera a vivir junto a él a cambio de ayuda y protección. Así que al final de esta cadena de cambios en su vida, ahora Faustino tiene un vecino. Gracias al periodismo, el ermitaño dejó de serlo.
Le pedí disculpas a Faustino por todos los problemas que le causé. Él seguía con la vista un tropel de caballos salvajes en la ribera del Lago O’Higgins: “Es el destino”,me dijo. “¡Qué le vamos a hacer! Pero ahora voy a ser famoso, me van a ver en los teatros por el mundo”, terminó ingenuamente refiriéndose al programa que grabó.
Ahora solo falta que después de ver sus hermosos paisajes en televisión llegue el insufrible “emprendedor” y tras él los odiosos turistas. Mi único consuelo es que Faustino a esas alturas, ya habrá muerto.

“Mientras quede una frontera, siempre habrá un lugar para los inadaptados y los aventureros”, dijo Thomas Jefferson. Faustino es una mezcla de ambas. Yo, en cambio, solo soy un periodista que mete la pata de vez en cuando. Mi caballo –quizás en venganza– me ha tirado dos veces. Sé lo que pretende. Tres cóndores revolotean en círculos en el cielo porque abajo, en el despeñadero, hay una vaca muerta.