GORE Maule: tropezando otra vez con la misma piedra

¡Se viene el año nuevo!, como ya sabrán, luego de la celebración de las Fiestas Patrias de septiembre, se avizora que la siguiente celebración que vendrá será la del fin de año. La típica época de cierre de ciclos, parabienes, propósitos renovados, en fin, lo necesario para un cierre como corresponde. O casi.

Ya el año pasado comentábamos que los resultados de ejecución presupuestaria no coincidían entre las distintas poblicaciones que emanan desde la Intendencia de la Región del Maule, además de no ser suficiente para la época del año. Por cierto, finalizaba aquel artículo con la interrogante de datos abiertos para la Intendencia.

Hoy, la situación no es muy distinta, con la diferencia que este post aparecerá en noviembre, vale decir, 2 meses antes que el anterior. Pero veamos. Por simple inspección podemos ingresar a la web coremaule.cl a analizar cómo vamos en el presupuesto cuando entramos a los dos últimos meses del año. ¿Sorpresa?… lamentablemente no.

Como ya es usual, no se expone dentro del sitio mencionado la información actualizada acerca del estado de las finanzas regionales, el mismo que afecta en su inversión a todos los habitantes de la región. Pareciera ser importante (¿?), más aun teniendo presente el par de meses que restan para finalizar el año en una región que esperaríamos se encuentre en plena reconstrucción luego de un terremoto de magnitud mundial: hospitales perdidos, familias viviendo en aldeas, y por cierto, todas las necesidades previas que ya existían y que en el juego de poker de la mesa del CORE aun estaban en las manos de los consejeros. Insisto, pareciera importante.

Ojo, acá el problema no es sólo un Intendente que no cumple con exponer la información que debiese a través del área de transparencia en donde debiese aparecer el uso y ejecución de los fondos presupuestados de forma actualizada que, por si se nos olvida, pertenece a todos los chilenos. (No estamos exigiendo aquí que publique cuánto gasta ni en qué en su constructora, aunque teniendo en cuenta el evidente conflicto de interés que se ha mantenido durante todo su  periodo, debiese exigirse también).

Como lo señalaba, acá el problema no es sólo el Intendente, sino también los cuoteados consejeros que a pesar de la dieta, lobby y proyección -que les hace vivir más en el futuro que en el presente- no les hace mayor ruido que el reflejo de su propio trabajo no sea expuesto como una forma de asegurar la transparencia al menos del uso de los recursos públicos definidos en gran medida por ellos mismos. Por cierto que no debemos obviar la obvia responsabilidad que compete aquí a los honorables diputados y senadores representantes de los territorios que comprenden a la región. ¿Qué acaso no importa cómo se gastan los recursos públicos?, ¿les parece que debiesen ser garantes de la ética de lo público?, ¿en algo se opaca la labor pública al no importarles una ley que -¡demonios!- se gatilló por senadores de la mismísima Región del Maule que vuelve a tropezar?

Esperaríamos que la información exista y esté en manos de quienes toman las decisiones -no hablo únicamente de GORE Maule- y que al menos esté dento de la agenda de publicaciones futuras. A pesar de esto, el propio fortalecimiento/debilitamiento de las organizaciones pasa también por el compromiso que tienen con el entorno y consigo mismas, lo que para entidades públicas, con financiación pública y sentido público es además exigible. Pues bien, ¿cuál será el siguiente paso?

Ojalá que este año antes del fragor del champagne tengamos la información públicada, consistente y sin ambigüedades.

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Los frenos de Morales

Chaleco López, motociclista reconocido internacionalmente y oriundo de Curicó -específicamente Teno- tuvo un accidente en el Rally de Túnez, que lo dejó con una fractura expuesta y edema pulmonar. El ex campeón mundial de Rally Cross Country se encuentra en Italia, específicamente en el Ospedale Maggiore de Bologna desde donde tendría que ser trasladado a Chile para su recuperación.

El traslado a Chile obviamente tiene un costo, por lo que el Honorable Diputado Celso Morales orientó sus esfuerzos a hacer campaña. Aunque nada hacía presagiar que…

Durante la mañana
Nuestro honorable diputado, siempre tan preocupado del deporte, apareció en crónicas del estilo “Diputado encabeza gestiones de Gobierno para el retorno de “Chaleco” López a Chile”. Vía Terra nos enteramos que “en un comunicado señaló (Morales) que “estamos concentrados en conseguir los recursos necesarios para lograr su traslado desde Italia para que continúe con sus recuperación en Chile. Es por ello que el apoyo que nos puedan entregar será vital para conseguir finalmente el objetivo”. Agregó que “la Municipalidad de Curicó ya comprometió dineros para aportar en esta campaña y ahora estamos gestionando a nivel del Gobierno para conseguir lo que falta porque se deben cumplir una serie de condiciones médicas para realizar el traslado de la manera que corresponde, sin correr riesgos”. “Es por ello que junto al Subsecretario de Deportes, Gabriel Ruiz-Tagle, ya iniciamos todas las gestiones a nivel de Cancillería y embajadas para lograr el retorno lo más pronto posible de López a Chile”, remató Morales.”

El capital necesario bordearía los US$20.000 dólares.

El Diputado afirmó luego en entrevista en Radio Cooperativa que “esos 15.000 o 20.000 dólares no es una gran cantidad para el Estado”
De hecho los US$5.000 de incerteza son sólo $2.500.000…
Consultado acerca de los participantes en la bolsa de aportes, afirmó que participarían de la campaña: los sponsors, una clínica, la “Municipalidad de Curicó, yo también y el gobierno definitivamente son los que van a asumir estos gastos”. De su propio bolsillo inclusive (!?). En cuanto al aporte del Municipio, el ex Alcalde y actual diputado afirmó, ante la consulta periodística de que los municipios usualmente tienen pocos recursos, que “los recursos están”.

Teniendo esto en mente y sabiendo que el municipio NO tendría un ítem dentro de sus finanzas del tipo “Apoyo para rescatar deportistas en el extranjero” por lo que, si tuvieran que aportar deberían realizar una modificación presupuestaria -A.K.A. “la modi”– que tendría que pasar por el Honorablísimo Concejo Municipal; consulté a un concejal por si efectivamente el municipio haría ese aporte, a lo que un “nada que yo sepa” cerró la opción, al menos temporalmente, de que el asunto fuese discutido en Concejo.

Durante la tarde-noche
Al correr del reloj, aparece una nueva versión en donde se afirma que López no tendría necesidad de los aportes dado que el apoyo de sponsors y una clínica lograrían que pudiese regresar con los cuidados necesarios teniendo en mente su condición de salud. Muy cortés, López en su web expone su agradecimiento a quienes ya estaban en campaña —y con fondos supuestamente reunidos— para traelo de vuelta. “Tenemos completamente financiado el regreso a Chile” dijo López . A pesar de esto Canal 13 insiste en que la diferencia la habría pagado IND y el municipio.

De esta situación me aparecen las siguientes preguntas: ¿eran US$15.000 o eran US$20.000?, ¿se informó el diputado realmente de la situación previo a hacer pública la petición?, ¿López le quitó el piso o Morales nunca tuvo piso?, ¿le fallaron los frenos a Morales?, ¿de qué forma se pueden sacar recursos municipales sin realizar modificaciones presupuestarias que pasen por evaluación del Concejo?, ¿existen fondos disponibles discresionalmente por parte del Alcalde, sin licitaciones ni modificaciones presupuestarias?, ¿si cualquier diputado llama al Alcalde pidiendo fondos, los tendrá a su disposición como en este caso?, ¿cómo sabe un diputado si hay o no hay dinero en arcas municipales, vía “el telefonazo”?, ¿cómo sabe un ciudadano si hay o no hay dinero en arcas municipales?.

¿Ahora que es sabido que no se requerirán esos US$15.000 o US$20.000 que se hará con los fondos supuestamente comprometidos?, ¿Cancún maybe?

Si hay un asado, no creo que me inviten después de este post :-)

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Las listas negras 2.0

Las tecnologías de información y comunicaciones han afectado múltiples áreas del devenir humano. Una de ellas ha sido la forma en la que nos relacionamos individual o grupalmente. Cada efecto suele ser insospechado, pero algo que no dejaremos de mantener será la propia naturaleza humana, es que… somos tan humanos.

Escuchando activamente
De todo el bombo que se le ha dado a las redes sociales (hablaré indistintamente de TW y FB sabiendo que TW no es SN), su masificación y uso puede aportar a mejorar en algunos ámbitos de interés publico. 
Si bien en este mar de millones de tweets al día poco se entiende, es posible ver más allá de lo evidente, pudiendo palpar temas, ideas y conceptos de interés. Que una empresa use las redes sociales, por ejemplo, para entregar un mejor servicio o mejorar sus ofertas, es sano y abre nuevas vías de comunicación a las ya tradicionales, por cierto, corriendo ciertos riesgos identitarios que les pudiesen parecer de algún modo indeseables -no todo lo que se diga de ellas serán halagos- en aquella interacción. Algo muy distinto seria por ejemplo que una compañía por dar vuelta la tortilla, detectara e individualizara a un usuario de un servicio para hacerle bulliying directo, aplicarle alzas de tasas, cobros injustificados, en fin, hacerle la vida imposible, sola o en grupo con otras empresas asociadas. 
Una realidad espeluznante.

Enfoque de relaciones
Esta analogía vista desde la relación Empresa-Cliente, con fondos privados detrás, toma un cariz muy distinto cuando la relación pasa a ser la existente entre el Estado y los Ciudadanos. Cuando el Estado se sube a las redes sociales, metiendo comiuniti manallrs (sub especie de los mediahypersuper-semantic-marketing-web-virals-experts 2.0™) en medio de la burocracia, lo que se esperaría sería lograr sintonía fina, comunicación directa de apoyo o guía en el contexto de un servicio particular, resumiendo, una oportunidad para mejorar una estructura que suele ser lejana y compleja a pesar de estar al servicio de la ciudadanía y bien general.

Listando ciudadanos
Muy distinto es clasificar usuarios y mantenerlos enlistados “en caso de”
Ayer, Fernando Paulsen, periodista chileno, ante una conversación en la que el entrevistado era ni más ni menos que el Ministro del Interior -quien estaba visiblemente incomodo- fue sorprendido con una falacia ad hominem 100% pura, exponiendo una interpretación antojadiza de un tweet del propio periodista acerca de la evacuación de las costas chilenas post terremoto en Japón. Esta bien que cualquier ciudadano de a pie salga con un pastel de este tipo, pero la situación es absolutamente distinta cuando el Ministro del Interior es quien aparece con esta estrategia bajo la manga. Cabe decir que no es la primera vez que hace algo así al verse incapaz de defenderse con un argumento sólido. Concuerdo con la posterior reacción del periodista.

Sin contrapeso
¿Qué podría responder ante algo así un ciudadano cualquiera conociendo la magnitud del desequilibrio de información existente?

Aquí se le toca la oreja no solo a la Libertad de Prensa -por el periodista implicado en si y con todo el derecho de preguntar lo que sea- sino que aun peor, a la propia Libertad de Expresión, algo que al menos en lo personal había pensado que existía en este país que se las da de democrático, republicano y defensor de los derechos individuales de cada ciudadano (si, la Libertad va más allá de lo económico).

¿Quién nos asegura que no se está perfilando a quienes tengan(mos) una opinión desfavorable en una gran lista negra 2.0?. Convengamos que el Ministro desde su sitial de ventaja en cuanto al contrapeso de información también lo tiene en cuanto a la capacidad de acción, teniendo a su cargo las áreas de seguridad e inteligencia. Por si no fui claro, puede asignar presupuesto para hacerlo. He aquí la diferencia clave con la empresa privada: es muy distinto tomar datos y perfilar personas con dinero privado y datos recolectados desde lo privado -incluso “validado socialmente” en DICOM por ejemplo- a hacerlo con dinero público con todos aquellos datos que cada entidad pública maneja cada uno de nosotros. ¿Usted, ilustrado lector, tiene una somera idea de cuántos y cuáles datos maneja el Estado, asociado a su RUT?. Que no se malentienda, la definición de políticas públicas por ejemplo, requiere de información que permita tomar mejores decisiones y para eso imperiosamente se requieren datos. Otra cosa es quién y cómo es usada esa información personal.

Si Paulsen sigue arrinconando al Ministro, éste le habría dicho que tal año dejó de pagar tal o cual impuesto, basado en datos del SII? O quizá que sus notas de básica no fueron tan buenas como se supondría, según lo que averiguó en MINEDUC? O quizá las notas actuales de su hijo? O que se sacó el servicio según DGMN?, o que se pasó un par de discos pare según Carabineros y Registro Civil?. Sabemos que hay un interés superior, en base al que se justifica la existencia de instituciones de inteligencia, no obstante manejar información sin el debido cuidado nos enfrenta a monos con navajas listas a aparecer en cualquier momento. Y ya ha pasado en Chile y otras latitudes, en donde incluso empresas como IBM hicieron su fortuna.

Es de conocimiento público que el gobierno desde la propia Moneda ha dado importancia a mantener de forma profesional o pseudo profesional las redes sociales, con uno que otro traspié (basta ver el TimeLine presidencial) por cierto, llegando incluso a mantener conversaciones con consultoras internacionales de Escucha Activa. Seria ampliamente deseable que fuese trasparentada cada iniciativa que sea implementada con dinero público, para tomarse en serio el supuesto enfoque nuevo, de Gobierno Abierto puro y duro que esperaríamos y no un nuevo gran hermano que nos vigile cada paso. Claramente la invocación al Gobierno Abierto no es con un fin de sentirnos felices de que se haga, sino por que es deber y responsabilidad del Estado mantener esta transparencia al máximo nivel y propender a la apertura de la propia institucionalidad en pos de un mejor servicio. No es que sea deseable, es que es su responsabilidad toda vez que existe dinero público en juego. 

Información es poder. Tanto el Ministro como el Periodista lo sabían. Al periodista se le sorprendió. Imagine su propia sorpresa al enfrentar un hecho de esta naturaleza señor lector de a pie

Imagino en qué lista me agregarán luego de este post.

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El maldito libro de Farmacias Cruz Verde

Acabo de comprar un antiinflamatorio. Se me ocurrió pasar a Farmacia Cruz Verde, que queda camino a mi trabajo. Quería un simple y genérico Ibuprofeno de Laboratorio Chile (menos de CLP$1000~USD$2) y salí con un Pyriped (sobre CLP$2.000~USD$4).
Aquí la historia.

Ayer luego de un rato de entrenar en mis rollers, me dolió la espalda, por lo que me dispuse a comprar un antiinflamatorio. Con ese objetivo llegué hasta una farmacia Cruz Verde ubicada cerca de mi trabajo en pleno Paseo Bulnes. Le pedí antiinflamatorio y aun viendo en su pantalla, me ofreció uno “el más barato” llamado Pyriped. Con la duda razonable, luego de comprar el medicamento le pedí el libro de precios, advirtiendo una serie de barreras de acceso, orden y voluntad al momento de disponer de información para los clientes. Los tipos cumplen, pero me parece que el cómo cumplir también es importante.

A leyes absurdas, absurdos cumplimientos.
Sabiendo que después de la colusión de las farmafias, notable episodio del libremercado competitivo chileno, se definió disponer de los libros de precios de los medicamentos, con mi postura ya clásica de consumidor activo le pedí el libro.

Accesibilidad y sentido
Obviamente el libro estaba al final de la tienda, en el lugar más alejado de los clientes. Era de color verde, igual que el mostrador que lo sostenía y era mantenido boca abajo para no ver el título, no vaya a ser que por casualidad sea muy visible. Estaba encadenado —literalmente cadena y candado— al mostrador y entre el cliente y mostrador había un computador que era la guinda de la torta de los bloqueantes para poder consultar los precios.

Gracias a mi altura sobre el promedio y persistencia pude leer el maldito libro ya que para su malestar le saqué la cadena —que terminaba en un candado…— lo que me dió 10 centímetros de ventaja. El maldito libro estoy seguro que nunca ha podido ser consultado por alguien de tercera edad, primero por largo de brazos, segundo por altura y tercero, broche de oro, por el tamaño de la letra. Pagué un evidente sobreprecio cercano a 4 veces el valor del más barato según lo que pude ver en el libro y no sabré nunca si realmente tenían el que me negaron y aparecía en el libro.

Pero ellos “cumplen”.

La señorita luego de ser interpelada por mi, me dijo que era para que el cliente estuviese más cómodo, por eso estaba en un lugar alejado y escondido. Francamente un absurdo.

Imagen del libro de Salco Brand

Comparación de moneda y datos
Farmacia SalcoBrand

Maldito orden
Además de ser un listado ilegible y prácticamente inconsultable, tiene problema de orden.
Los productos están en el libro: si, pero de qué sirve tener un montón de medicamentos ordenados alfabéticamente si lo que se requiere es analizar por comparación de costo?.
Es absurdo, teniendo en mente lo anterior, ordenar medicamentos por nombre comercial. ¿Es que “Dipirona” debe asociarse con “Donnasept” si lo que busco son afines a Dipirona?, me parece que la lógica básica es poder ordenar un libro de forma de tener productos asociados por tipo para poder elegir el más barato. ¿De qué me sirve consultar un precio en el libro que puedo pedir al mismo vendedor?.

Ok, el sentido era tener el precio, podrán decir algunos. Entonces agreguemos la comparación en las hojas siguientes del libro, de modo de agrupar por tipos de productos: si quiero un antiinflamatorio, lístame todos los antiinflamatorios, joder!, no es tan difícil!.

Ahora cabe preguntarse, ¿es que nuestros creativos legisladores no han notado esta situación?, ¿la tuvieron en cuenta antes de legislar?, ¿pensaron en que quienes más compran medicamentos son justamente personas de la tercera edad que no podrán acceder ni menos leer los libros?.

OpenData
Los medicamentos están ahí, en el libro, de acceso público en donde puedo ir y anotar los precios de algunos medicamentos. De eso a tener todos los medicamentos hay un paso. En la web de Cruz Verde disponen del clásico Vademecum pero no de la tabla con la que el buscador funciona. El libro está en formato de tablas también.
¿Por qué no dejar abierto el acceso a la tabla de precios de la farmacia?, ¿por qué no abrir esta tabla en todas las farmacias?, ¿cuál es el temor?.

Para finalizar: El consumidor elige. Si, pero.
Aquí no desconozco el error que cometí: yo compré el medicamento sin una pistola en el pecho. El punto que parece ser verdadero, desconoce la importancia de la naturaleza del producto/servicio. No es lo mismo cotizar el precio de una clínica a minutos de dar a luz que antes de comprar un kilo de clavos. El punto es que teniendo algo que afecta la salud —dolor de espalda en mi caso— habría pagado probablemente eso y más por lograr mejor salud, fuente para aprovecharse de los clientes sobre todo de quienes más necesitan los productos. Es ese punto, el de la naturaleza del negocio, el de la salud, que no da lo mismo lo que aquí pase. ¿El yoghurt está muy caro? vamos a otro local!, distinto es cuando se trata de la salud.

Puede ser un título algo injusto. No por que sea falso o por que el libro de Cruz Verde “vale callampa”, sino por que ya me había tocado ver uno de estos libros en un céntrico local de Farmacias SalcoBrand, donde el listado tenía impresos los productos en letras aun más pequeñas y ya no conforme con ponerlo encadenado con un mesón bloqueando, el libro estába en altura. Muy honorable, por cierto.

The chilean way.

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¿Cuándo Curicó pasó a llamarse Mall Curicó?

La estación de trenes de Curicó como tantos edificios de la ciudad, fue demolida luego del terremoto que aun mantiene su daño. Hoy, sigue funcionando en una improvisada casa vecina que hace de boletería para mantener el servicio.

El Plan de Reconstrucción Sustentable (PRES Curicó) y la apertura de la conversación acerca de la reconstrucción, abrieron la puerta a que se pusiera sobre la mesa la reconstrucción de la estación en otro lugar, algunos metros al sur, coincidente con las instalaciones de Mall Center Curicó, quienes estarían dispuestos a “aportar al desarrollo de la ciudad” con su financiamiento.

Esto es un absurdo. Estoy completamente en desacuerdo y diré por qué  en las siguientes líneas. El primer argumento y esencial se relaciona con nuestros acuerdos, nuestros compromisos públicos de desarrollo y como los llevamos a cabo.

Eje turístico
Curicó fijo hace años una “estrategia turística” —si, quizá es mucho nombre— que tiene como uno de los puntos de entrada a la estación. Esta ruta turística, comenzaba en la actual estación de trenes, culminando este trayecto en el Cerro Condell, lo que orientó durante años los esfuerzos, ideas y recursos para mejorar en infraestructura y servicios a este eje. Sin ir más lejos el propio Cerro Condell con la idea del teleférico es parte de ese concepto, siendo una de las tantas inversiones realizadas. El punto fundamental aquí no es necesariamente la millonaria inversión que hay detrás de todo lo que se planifico y se llevó a la realidad, sino la capacidad de desarrollar una ciudad bajo acuerdos consistentes en el tiempo y no cambiantes ante la aparición de otro impulso o de un mejor lobbysta que cambie los planes públicos a su conveniencia particular.

De acuerdo, las condiciones han cambiado, pero en vista del mismo cambio —terremoto— aportar al desarrollo de iniciativas comerciales que sufrieron sus consecuencias, particularmente en el centro de la ciudad, me parece más importante que hacerle el juego a un único centro comercial.

El interés de Mall Curicó
Es totalmente comprensible y válido el interés privado del centro comercial por tener este tipo de estación conectada directamente en sus instalaciones, sabiendo que uno de los puntos importantes para cualquier mall es tener un flujo de publico ojalá permanente, lo que desde luego abre sin mucha vuelta ni teoría conspirativa, un jugoso lobby por hacer este proyecto una realidad. Esta no es ni será la primera acción que realice el centro comercial por aumentar ese flujo de personas. Imagino que no se han creído eso de cultura, deportes y auspicios por el mero fin buena ondi. La idea es llevar gente y está bien, es parte de su negocio privado.

Por cierto, nadie desconoce el aporte en cuanto a trabajos que ha logrado este centro comercial. Este punto no está en discusión, pero llamo también a no olvidar que poner el mall significó optar hace algunos años entre educación versus trabajo. Los terrenos del Regimiento pudieron haber albergado en su momento instalaciones que reflejaran el real interés de la ciudad por una mejor educación, pero bien, eligieron un centro comercial y ahora hay que asumir ese “costo de oportunidad”.

Urbanismo inconsistente
Varios son los argumentos que se esgrimen para realizar este cambio. Me parece sorprendente que los mismos que enarbolan la liga del urbanismo y desatochamientos, no se den cuenta que al igual que la cárcel, el aeródromo, el cementerio —por plata en su momento hasta exhumaremos nuestros muertos para construir— el mall es un atochamiento en si mismo que bajo esa lógica argumental, deberemos erradicar también. El regimiento en su momento ya era un tapón y la línea del tren su extensión.

¿Qué hacemos ahora que nos pisamos la cola, argumentalmente hablando?, ¿estamos dispuestos a sacar ese mall de ahí y ponerlo fuera de la ciudad como sí lo hicieron ciudades que caerían en la definición de “más desarrolladas” que Curicó?.

La falacia de los tacos
Otro argumento que se expone es que el cambio de estación  desatochará los tacos del centro, como he leído en los comentarios que han aparecido en el blog de PRES Curicó. Pensar que el cambio de lugar de la estación, dentro de la ciudad, logrará desatochar el centro es un absurdo, dado que el mismo tren continuará pasando por el medio de la ciudad, ocasionando las mismas bajas de barrera que mantendrán los tacos del centro. En el mall o fuera de el, mientras la estación de trenes siga ahí, seguirá pasando. La opción de fondo, al igual que para el terminal de buses, es el traslado fuera de la ciudad de ambos servicios.

No se aborda en su mérito las precarias armas para abordar el problema vial que mantiene Curicó. Los problemas ocasionados por el paso del tren son parte de un conjunto de problemas que no se han enfrentado desde la técnica y creatividad y que llevan años ahí.

EFE atento
Para EFE, siguiendo la lógica economicista —muy de moda por cierto- la opción simple es dejar todo en manos de un externo que ponga los recursos. La opción del flojo sería en este caso la indicada, ahora bien, roguemos que el juicio de Empresa de Ferrocarriles DEL ESTADO sea consistente. Esperemos que el flamante director de Terrasur y ex diputado, defienda una postura más enfocada en el desarrollo integral como ciudad y no un negocio de privados que por cierto, lleva las ganancias a un Santiago que hasta el momento no dice mucho.

Las inmobiliarias despiertas
Es interesante ver como se han ido moviendo las fuerzas en este ajedrez. Mover la estación de trenes, del mismo modo que lo sería mover el aeródromo, la cárcel o como hasta hace poco persistían en hacerlo con el hospital, abrirá la puerta a la venta de suculentos terrenos céntricos los que, incluso sin ir más lejos, ya deben tener precio en el mercado. Teniendo esto en mente, si usted, ilustrado lector, fuese dueño de una empresa inmobiliaria, ¿qué haría?. Y si además de ser dueño de una inmobiliaria, tuviese la potencia, digamos a nivel incluso de alta autoridad regional, ¿influiría?.

Reitero, este post no evitará el lobby del Mall, el de las inmobiliarias y los cachenchos que siempre sacan la tajada, simplemente pretende exponer algunas de las cartas que siempre se suelen dejar bajo la mesa para el mejor momento y los argumentos falaces con los que se pretende concretar un buen negocio privado. También para llamar a la atención de que si bien se valoran las fuentes de trabajo que ha traído la instalación del mall —directos e indirectos— se debe mantener la cordura, pese a la alta inversión publicitaria, como para no terminar rebautizando la ciudad de Curicó como Mall Curicó.

Somos mucho más que un mall.

¿o no?

Publicado en Maulee.cl

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