¿Paranoia o realidad?

La información de Snowden, el lío internacional y que ya va afectando a más de 50 líderes mundiales desde presidentes de países hacia abajo, parece lejano, impersonal y un tanto irrelevante mirado desde el sur del mundo. Ya cuando se confirma que las presidentas de Argentina y Brasil también estaban siendo sujetos de análisis por medio de NSA, pareció acercarse un tanto la ola, pero siempre a alto nivel, a ese que no nos toca. Este tema también lo tocamos tanto en las últimas versiones de CISL (Argentina) como en Latinoware (Brasil) y me gustaría abrir esta conversación acá y compartirla para el debate.

Veamos esta historia, la que iré matizando con algunos videos.

Pagas tu tarjeta bip con tu tarjeta bancaria. Por cada bip se obtiene el dato de estación. Luego de compartir con tus amigos en el bar, pagas con la tarjeta y podemos saber cuánto consumiste, en qué perfil de local, qué segmento y tomando datos de geoposicionamiento de tu móvil incluso quienes estuvieron allí dentro gracias a las compañías móviles. Saliendo de vuelta a casa con tus amigos, podríamos ver quienes de los que estaban en el bar siguieron caminando contigo y analizar su comportamiento. Si hay dudas, habrá lugar para confirmar.

Teniendo estos datos, podríamos compararlos con tu nivel de gasto mostrado durante la época universitaria, a través del plástico que aquel banco acordó entregarte con tu universidad. Si, además de los libros que pediste y la carrera que estudiaste, podrían asociar tus nuevas compras, intereses y sueños. ¿Quedaste de jugar futbol con tus amigotes del bar y te encargaron la pelota? Bien, fuiste a la multitienda y te pidieron tu identificador para “mantener la garantía” y acumular puntos, bien por un nuevo dato para agregar. Ya no sólo cargarás toda la información asociada a una pelota sino también aportarás a conectarla con la ya lograda en tu último pedido en el supermercado, aquel día en donde subieron tus puntos acumulados. Llegó el sábado y a estrenar la compra!.

Mientras tu jugabas con tus amigotes y las compañías podían confirmar tu entorno cercano, tu señora fue a la farmacia a comprar un test de embarazo. Al pagarlo, como tenía descuento gracias al convenio del local con su Isapre, ellos lograron ver que ya es el segundo que compraba, lo que desde luego es una anomalía en su comportamiento hasta la fecha. Parece que habrá un embarazo pronto, lo que necesariamente deberá verse reflejado en su plan de salud. Y es que hay que estar preparados. Por si las últimas simulaciones para el crédito hipotecario en la web de tu banco no habían sido suficientes para confirmarlo, las últimas compras si lo fueron.

Por si hubiese sido insuficiente, las cotizaciones pedidas a esa constructora y que gatilló la avalancha de ofertas del gremio, parecieron coincidir con la publicidad que te comenzó a aparecer en tu correo.

Eran sospechosamente apropiadas para el momento, tal como las ofertas que comenzaron a aparecer en tu facebook. Tan sospechosas como aquellas búsquedas que parecieron diseñadas para ti, como si el buscador pensara por tí.

La historia ficticia anterior, sin duda puede parecer familiar. Es a lo que nos venimos enfrentando desde hace largos años de llenado de bases de datos de diversas empresas, organizaciones, concursos, tarjetas, agencias gubernamentales, universidades, en fin, de cada formulario y dato entregado o enviado. Sumado a esto, aquel aparato que parece la extensión de la mano, se fue convirtiendo en los ojos, oídos y geolocalizadores de otros. Pareciera que Dilma, Cristina, Ángela y otros presidentes varios ya no fuesen tan lejanos como parecían al principio.

Por cierto, a mayor o menor nivel el ruido que causa a los derechos individuales debiese comenzar a inquietarnos. No es extraño que tanto Presidentes como nuestros propios Diputados y Senadores hayan tomado la costumbre de dejar todos sus teléfonos en otras salas en caso de sostener reuniones importantes y es que ya nadie está excento. Conocido es el caso de países sin grafitis, inmaculados y con baja delincuencia en base a un estricto control a los ciudadanos a través de videocámaras fijas y en formato de drones, en donde la vía de escape es el turismo y desbande a países vecinos y ciudades del desquite.

Entonces, ¿qué hacemos?.
Desde la perspectiva estatal, ¿regulamos?. ¿Mantenemos todo como está asumiendo “la nueva realidad” o comenzamos a parecernos a China?. ¿Generamos nuestros propios espacios o seguimos dependiendo de redes pinchadas?.
Desde la perspectiva individual, ¿acatamos?. ¿Seguimos viviendo como si nada pasara o al menos abrimos la conversación acerca de cómo enfrentarlo?. ¿Desplazamos la responsabilidad a quienes pueden incluso aprovechar “la oportunidad”? (Estado). Recomiendo ver esto en cuanto al sentido de apertura al enfrentar el momento de crisis.

 

Tips para finalizar

  • Si va a la farmacia, no pague con tarjeta. Prefiera el efectivo.
  • Si usa metro, intente comprar tickets y no usar tarjeta.
  • En multitiendas no entregue sus datos personales y mejor aún si paga compras chicas al contado.
  • Maneje con cautela lo que publica en redes sociales.
  • Si sale del país, saque el chip de su teléfono.

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