Las cuentas pendientes en #curico

Curicopedia.org cumplirá 5 años. Una de las historias fascinantes que rescatamos, es una de abril de 1837, en particular, el fusilamiento teledirigido de vecinos curicanos que se revelaban contra la autoridad central. Manuel Barros, Faustino Valenzuela y Manuel José Arriagada serían fusilados en plena Plaza de Armas por el borde poniente, mismo borde que hace un par de meses en plena vendimia, fue escenario de una funa que marca también un hecho político, recurrente e incremental.

El desafío del día
En la atmósfera de rendición de cuentas del día de hoy, Francisco Saavedra que insistentemente ha apoyado a visibilizar la necesidad de hospital, levanta una petición, la de rendición de cuentas de los representantes de Curicó. Coloma, Zaldívar, Morales y León, al igual como pretenden sordera ante funas, han quedado mudos ante la crisis comunal -desgobierno local- y por el contrario, gozan levantando cuñas que no generan acción, sino enrarecen frase a frase el ambiente en las compradas cajas de resonancia locales. Esos pobres espejos ya no aguantan de tanto mantra entrenado, que desde luego volvimos a ver hoy tras la mención presidencial a Curicó y el hospital.

¿Legislar, crear o sólo ir a votar?
La petición de Saavedra, tiene pleno sentido.
Es cierto, luego de 200 años … la corporación se dignó a rendir cuentas a la ciudadanía, lo que diluye la acción de cada representante dentro de un todo, del mismo modo que lo hace cada proyecto de ley en donde como micro en movimiento, será cosa de firmar y parecería que fui autor de algo. En efecto, los 4 jinetes podrán aparecer como autores, aun cuando se suban en un tren andando y que queda la duda si realmente han sido genuinos generadores de un proyecto de ley propio, la creación de un tren donde otros se vayan subiendo. Porque, como veremos un par de párrafos más adelante, es parte de lo realmente exigible como legisladores pertenecientes al poder legislativo que legisla…, y, aunque suene obvio o repetitivo: legislar.

¿Fiscalizar?
La petición de Saavedra, vaya que tiene sentido.
Hace algunas semanas se realizó la cuenta pública del municipio, donde en pleno modo pato-cojo con 10% faltante para terminar el periodo, todavía intentan levantar una lógica de “cuerdas separadas” en pleno cuestionamiento a la mesa completa del concejo municipal. Lo judicial no nos importa, ese tema no tiene relación con el día a día del municipio. Como lo recalcamos semana a semana en cada sesión, los formalizados siguen decidiendo sobre fondos públicos y asignaciones. Recordemos que una de las partes en el proceso judicial es el mismísimo Consejo de Defensa del Estado por los fondos públicos implicados en los ahora supuestos viajes en taxi a Malargüe. Recordemos también que uno de los implicados ya aceptó en conferencia de prensa su responsabilidad. Recordemos, además, que ese implicado pertenece a la planilla de asesores directos de un diputado (jefe de gabinete) y un senador (encargado territorial).
Los 4 representantes han tomado la posición conveniente de “cuerdas separadas”, se han “reservado” su responsabilidad de fiscalizar, los 4, en una sincronía de esas que ya parece acuerdo… un pacto.

Seguirá permanentemente pendiente
Hablábamos hace un par de posts, acerca de la anomalía que significa que un policía actúe de bombero, cuando su función es la de un policía. Los diputados y senadores no pertenecen al poder ejecutivo, ergo, a lo más, podrán fiscalizar ejecución. El boomerang que ahora se viene de vuelta, es el de haber hecho creer a una ciudadanía angustiada, que tenían un poder que realmente nunca tuvieron y que es el de hacer realidad la construcción, en este caso, de un nuevo hospital. No está entre sus facultades y ofertarlo no está en su ámbito de acción.

¿Les gustaría gestionar obras? ¿Les interesaría gestionar proyectos e impactar directamente en la comunidad con obras? Excelente: sea candidato a alcalde o bien a presidente y deje el sitial que considera aganachao.

The comfort zone
Apoyo la moción de Francisco Saavedra, aunque no debo ser profeta para saber que no les importará. Para quienes tengamos memoria, ya vimos la respuesta permanente ante invitaciones incluso a debates en sus propias candidaturas. Siempre es más conveniente ir al espacio protegido -bien acojinado por los delfines- o mandar la cuña semanal por mail en MP3 sin moverse del escritorio siquiera.

La rendición de cuentas, la verdadera, la de los 4 disque “representantes” quedará pendiente, tan pendiente como el propio hospital, el estadio, la estación, el PRES, el funicular, el observatorio, el helicóptero de la Radio Libertad y el “pasonivel” veneciano de Freire.
Es sencillo, NO LES IMPORTA.

Bonus track
Juan Antonio Coloma: (1994-1990)+(1998-1994)+(2002-1998)+(2010-2002)+(2018-2010) = 28 años
Andrés Zaldívar: (1998-1990)+(2006-1998)+(2018-2010) = 24 años
Celso Morales: (2014-2010)+(2018-2014) = 8 años
Roberto León: (1998-1994)+(2002-1998)+(2010-2006)+(2014-2010)+(2018-2014) = 20 años
Total: 80 años sin rendir cuentas.

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Congresistas matando al cartero: el berrinche por Inspector de Intereses

Desayunándome este sábado, veo el titular del Mostrador que informa que “UDI evalúa tomar acciones legales contra Fundación Ciudadano Inteligente“.

Para dar un poco de contexto, la fundación lanzó una web que permite conocer los posibles conflictos de interés de los representantes basándose en las sociedades a las que pertenecen, llamado Inspector de Intereses. La batahola suscitada, además de abrir una olla de grillos que imagino no hay interés en abrir completamente, expone algunos puntos que me gustaría poner en la conversación.

Nadie comprueba, todos confían
Si hay diferencias en la información, en 1 empresa o 1000, claramente nos enfrentamos a una sutuación de falta de transparencia, dejadez o simplemente dolo. En este punto ciertamente se compromete la palabra de cada representante que da su firma, palabra y honor al momento de entregar la información como cierta; de paso, se evidencia la falta de comprobación por parte de la propia institucionalidad que recibe en un acto de fe de origen casi divino cada uno de los papeeles que los honorables y honestos representantes entregan. Recordar, una cosa es el poder conferido por una democracia sujeta con palitos de fòsforòs, pero otra cosa es el humano que se integra a las filas congresales.

¿Quién se equivoca?
Se intenta balancear la pesa de la culpa hacia el lado de la Fundación. Imagino que más de una carraspera ha ocasionado alguna de las aplicaciones que han lanzado dentro de la institucionalidad y que por lo mismo, este momento llegaría. Que una fundación cometa un error -inclusive habiendo enviado la petición de revisión a los propios congresistas, lo que me pareció innecesario- publicando información recolectada desde el SII y Diario oficial debiese de cuestionar la propia entrega de la información de los congresistas y no la publicación de la misma, dando la responsabilidad de veracidad a una entidad que intenta dar un poco de transparencia al juego opaco habitual.

Los molestos de siempre
Además de todo, expone un diputado que le ha molestado que se haya hecho un trabajo mal. Además de lo absurdo de la afirmación teniendo en consideración de que fueron avisados a tiempo para revisar la información. Sincerémonos y seamos francos, la afirmación debiese ser que les molestó que se haya hecho el trabajo.

También se habla del desprestigio a los parlamentarios, como si aquél dependiese de la exposición de datos que pudieron ser recolectados por cualquiera de nosotros. Me parece que la fuente del desprestigio al que la actividad congresista está expuesta tiene otro origen. La propia amenaza de las acciones legales denosta la labor parlamentaria al poner la vara de lo que sucede cuando un osado traspasa su línea.

De la política a la técnica
En un par de ocasiones he conversado con gente del equipo técnico de la fundación y hemos compartido lo dificultoso que puede ser osar intentar siquiera el emprender una acción pro transparencia. Pasa a ser gracioso que de donde nace la propia ley de transparencia no haya consenso en estándares mínimos a cumplir. Cualquiera que ingrese a los sitios de transparencia de la cámara de diputados o del senado podrá notar que la información es distinta tanto en amplitud como en profundidad y forma de publicación. Esto impone obstáculos más allá de lo político, pasando a lo técnico en cuanto a la recopilación de información y publicación actualizada.

Pareciera ser que la transparencia debe argumentarse cuando se acercan las elecciones, de modo de blanquear las negras capas que opacan la labor congresal, aunque se agradecerá que para la Ley de Transparencia 2.0 haya al menos un acuerdo en qué deben publicar quienes hacen la ley.

¿Generar una API para tener las votaciones actualizadas, la asistencia al día, transmisión online de las comisiones o acciones de OpenData es muy complejo?, ¿Es que acaso existe la intención de transparentar más allá de la declaración de buenas intenciones a la labor pública desarrollada con dinero público que ejerce el Congreso?.

La duda queda.

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