¿Información es poder?

A propósito de información, acceso y voluntad a que la ciudadanía pueda tener a libre disposición de todos, me gustaría compartir con ustedes esta columna de Manuel Castells, “¿Quién teme a Wikileaks?”, publicada hace un par de días en el diario La Vanguardia de España.

¿Quién teme a Wikileaks?

Los ataques a Wikileaks no cuestionan su veracidad, sino que critican el hecho de su difusión

Tenía que ocurrir. Los gobiernos llevaban tiempo preocupados con su pérdida de control de la información en el mundo de internet. Ya les molestaba la libertad de prensa. Pero habían aprendido a convivir con los medios tradicionales. En cambio, el ciberespacio, poblado de fuentes autónomas de información, es una amenaza decisiva a esa capacidad de silenciar en la que se ha fundado siempre la dominación. Si no sabemos lo que pasa, aunque nos lo temamos, los gobernantes tienen las manos libres para robar y amnistiarse mutuamente como en Francia o Italia o para masacrar a miles de civiles y dejar curso a la tortura como EE.UU. en Iraq y Afganistán. De ahí la alarma de las élites políticas y mediáticas ante la publicación de centenares de miles de documentos originales incriminatorios para los poderes fácticos en EE.UU. y en otros muchos países por Wikileaks. Se trata de un medio de comunicación por internet, creado en el 2007, publicado por una fundación sin ánimo de lucro legalmente registrada en Alemania pero que opera desde Suecia. Cuenta con 5 empleados permanentes, unos 800 colaboradores ocasionales y cientos de voluntarios repartidos por todo el mundo: periodistas, informáticos, ingenieros y abogados, muchos abogados para preparar su defensa contra lo que sabían que se les venía encima.

Su presupuesto anual es de unos 300 millones de euros, producto de donaciones, cada vez más confidenciales, aunque algunas son de fuentes como Associated Press. Se inició por parte de disidentes chinos con apoyos en empresas de internet de Taiwán, pero poco a poco recibió el impulso de activistas de internet y defensores de la comunicación libre unidos en una misma causa global: obtener y difundir la información más secreta que gobiernos, corporaciones y, a veces, medios de comunicación ocultan a los ciudadanos. La mayor parte de la información la reciben, generalmente por internet, mediante el uso de mensajes encriptados con una avanzadísima tecnología de encriptación cuyo uso facilitan a quienes les quieren enviar la información siguiendo sus consejos, o sea, desde cibercafés o puntos calientes de wi-fi, lo más lejos posible de sus lugares habituales. Aconsejan no escribir a ninguna dirección que tenga la palabra wiki, sino utilizar otras que facilitan regularmente (tal como http//destiny. mooo.com). A pesar del asedio que han recibido desde su origen, han ido denunciando corrupción, abusos, tortura ymatanzas en todo el mundo, desde el presidente de Kenia hasta el lavado de dinero en Suiza o a las atrocidades en las guerras de EE.UU. Han recibido numerosos premios internacionales de reconocimiento a su labor, incluyendo los de The Economist y de Amnistía Internacional. Es precisamente ese creciente prestigio de profesionalidad el que preocupa en las alturas. Porque la línea de defensa contra las webs autónomas en internet es negarles credibilidad. Pero los 70.000 documentos publicados en julio sobre la guerra de Afganistán o los 400.000 sobre Iraq difundidos ahora son documentos originales, la mayoría procedentes de soldados estadounidenses o de informes militares confidenciales. En algunos casos, filtrados por soldados y agentes de seguridad estadounidenses, tres de los cuales están en la cárcel. Wikileaks tiene un sistema de verificación que incluye el envío de reporteros suyos a Iraq, donde entrevistan a supervivientes y consultan archivos.

De hecho, los ataques contra Wikileaks no cuestionan su veracidad, sino que critican el hecho de su difusión, so pretexto de que ponen en peligro la seguridad de las tropas y ciudadanos. La respuesta de Wikileaks: se borran los nombres y otras señas de identificación y se difunden documentos sobre hechos pasados, de modo que es improbable que puedan peligrar operaciones actuales. Aun así, Hillary Clinton ha condenado la publicación sin comentar la ocultación de miles de muertos civiles y las prácticas de tortura que revelan los documentos. Al menos, Nick Clegg, el viceprimer ministro británico, ha censurado el método pero ha pedido una investigación sobre los hechos.

Pero lo más extraordinario es que algunos medios de comunicación están colaborando con el ataque que los servicios de inteligencia han lanzado contra Julian Assange, director de Wikileaks. Incluso un comentario editorial de Fox News aboga por su asesinato. Y sin ir tan lejos, John Burns, en The New York Times, intenta mezclarlo todo en una niebla respecto al personaje de Assange. Es irónico que lo haga este periodista buen colega de Judy Miller, la reportera de The Times que informó, consciente de que era mentira, del descubrimiento de armas de destrucción masiva (véase la película La zona verde).

Esa es la más vieja táctica mediática: para que se olviden del mensaje: atacar al mensajero. Eso hizo Nixon en 1971 con Daniel Ellsberg, el que publicó los famosos papeles del Pentágono que expusieron los crímenes en Vietnam y cambiaron la opinión pública sobre la guerra. Por eso Ellsberg aparece en conferencias de prensa junto con Assange. Personaje de novela, el australiano Assange pasó buena parte de sus 39 años cambiando de lugar desde niño y, usando sus dotes matemáticas, haciendo activismo hacker para causas políticas y de denuncia. Ahora más que nunca está en semiclandestinidad, moviéndose de un país a otro, viviendo en aeropuertos y evitando países donde se buscan pretextos para detenerlo. Por eso surgió en Suecia, donde se encuentra más libre, una querella por violación que luego fue desestimada por la juez (relean el principio de la novela de Stieg Larsson y verán una extraña coincidencia). Y es que es el Partido Pirata de Suecia (10% de votos en las elecciones europeas) el que está protegiendo a Wikileaks, dejándoles su servidor central encerrado en un búnker bajo tierra a prueba de toda interferencia.

El drama no ha hecho más que empezar. Una organización de comunicación libre, basada en el trabajo voluntario de periodistas y tecnólogos, como depositaria y transmisora de quienes quieren revelar anónimamente los secretos de un mundo podrido, enfrentada a aquellos que no se avergüenzan de las atrocidades que cometen pero sí se alarman de que sus fechorías sean conocidas por quienes los elegimos y les pagamos.

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OpenData para Chile

Las instituciones en su quehacer concentran datos. Muchos de ellos no corresponden a información sensible o datos personales —registros RUTificados— entonces cabe preguntarnos ¿por qué no poner a disposición de la ciudadanía estos datos?, si muchos de ellos analizan lo-público ¿por qué guardarlos, sin vida, en el fondo de un disco?.

Algunos definen Open Data como “una filosofía y práctica que persigue que determinados datos estén disponibles de forma libre a todo el mundo, sin restricciones de copyright, patentes u otros mecanismos de control. Tiene una ética similar a otros movimientos y comunidades abiertos como el código abierto (open source en inglés) y el acceso libre (open access en inglés)”.

El concepto de OpenData es afín al de OpenGovernment en su base, que invita a abrir las puertas y ventanas para que la ciudadanía pueda acceder a datos y servicios de una forma en la que antaño le eran vedados. Uno de los motivos por los que la participación civil se ha estancado —registros electorales, ausentismo electoral— es precisamente por que los esfuerzos se centran en motivar una vez cada 4 u 8 años por medio de ofertones y  publicidades dignas de Colgate. ¿Qué pasa durante ese tiempo?, ¿acaso no importa la participación en el intertanto o, quizá peor aún, aquella participación se convierte en un estorbo o amenaza para la institucionalidad?, ¿flojera?. ¿Accountability solo para discursos pomposos en espanglish y no como motivo de fondo?.

Para una mayor comprensión acerca del punto, les invito a ver las experiencias que se están desarrollando en Estados Unidos, Vancouver , Toronto , Australia , Nueva Zelanda , Londres. En Inglaterra por ejemplo pueden responder cuanto gastan en sitios web los condados ¿nosotros podemos?, también pueden ver las estadísticas criminales que tiene la policia. ¿Por qué no georeferenciarlas?, si las instituciones no tienen tiempo para hacerlo —es válido que el Estado no tenga recursos {tiempo, dinero, personas} para ello o hayan prioridades más arriba— por que no obtener apoyo de otras entidades en lo publico que lo apoyen en su labor?. Imagino que los centros de pensamiento y organizaciones no gubernamentales tienen harto para decir en este punto.

¿Por que no pensar en realizar una iniciativa a nivel comunal, por ejemplo en Curicó, regional como intentamos en MauleLabs en Maule en Cifras o bien, pensar a nivel nacional, generando un reservorio de datos que actualmente se encuentran dispersos a través de la web?

La reconstrucción puede ir más allá de volver a construir lo que ha caido, es la oportunidad de construir una mejor sociedad.

¿Por dónde partimos?

Links recomendados
¿data.gob.cl?

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En junta #ciento40

Como ya indicó el buzz ayer, pasadas las 19 horas se realizó en el Espacio Santa Fe de Talca la junta #ciento40. Al llegar, harta gente conocida tanto de lo real como de lo virtual y como es usual, las sorpresas del reconocimiento detrás de las letras. Desde luego, faltaron hartos que imagino por tiempo o por distancia no pudieron estar allá.

En el espacio al que estaba invitado “Validación de internet como medio…”, tuve el agrado de compartir con @oscarcubillos, @rmoreno y @jlueiza (en orden de mesa). La interacción y motivación al público estuvo acargo de @mcaroca, quien se va perfilando en referente de conducción de espacios web. No es periodista, pero a pesar de eso lo hace bien :p  Paseamos por algunos temas que convergían en el cambio de prácticas dentro de el nuevo contexto en el que nos encontramos. Harta pregunta y comentarios incisivos y una que otra sorpresa en las respuestas, lo que me dejó con las ganas de continuar la conversación. En todo caso, la conversación podrá continuar luego de la presentación del micro-estudio twitter.

Además del grato momento e interacción entre los asistentes, me causó grata impresión la cantidad de iniciativas que están planeándose o en franco desarrollo en la el espacio web maulino. Es de esperar que tengan larga vida e inviten a nuevas iniciativas a tomar vida.

Mención especial para las entidades públicas y privadas que apoyaron la realización del evento entregando su apoyo para un mejor desarrollo. Degustaciones de PF, sushi de por acá, impresionante cantidad de regalos de TecnoExpress por allá, etc., motivarán tanto a nuevos eventos como a los asistentes a seguir participando de estos eventos. Además de las pilas que pusieron los propios twitteros talquinos que estuvieron en la organización del evento, se agradece la coordinación y unión de fuerzas con Maulee y MauleC. En mi interpretación, salió de lujo. Ojo que en su mayoría la organización no pasaba los 25.

Agradezco, desde luego  junto con la invitación al evento, el ejemplar de “Colección de Arte“, que se nos hizo entrega por nuestra participación en la mesa, gracias a la Universidad de Talca, que también estuvo presente junto a su equipo de medios y tv. Paso a paso va convirtiéndose en símbolo del Chile que se levanta.

Pronto comenzará a aparecer fotos y videos, los que es de esperar que se encuentren organizados y taggeados para encontrarlos fácil y agrupados. También empezará a aparecer alguna historia que se formó en uno de los caminos posibles luego de #ciento40, algunas de las que ya se tiene registro y otras que serán grabadas

(Paréntesis. Anoche se cumplía otro mes desde el terremoto.
La misma luna, el mismo cielo, el mismo miedo,
un fuerte ruido y movimiento se encargó de mantener en la memoria
el trabajo que falta.

Por más mundial y bombas que haya,
el desaste sigue ahí)

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Conferencia de Manuel Castells

El pasado miércoles, en el marco de la cátedra Globalización y Democracia  de la Universidad Diego Portales, Manuel Castells expuso ante un auditorio repleto. La cátedra Globalización y Democracia, se propone “hacer una contribución significativa a la reflexión sobre las transformaciones sociales, económicas, culturales y políticas que conlleva el actual proceso de Globalización y los desafíos que plantean para el funcionamiento democrático de las sociedades latinoamericanas”. Y consiguió hacerlo este miércoles pasado.

Castells dictó la conferencia sobre comunicación y poder en la sociedad red. Entre los puntos abordados y que considero de gran interés, sobre todo en la relación entre ciudadanía y representación, son los cambios que transforman al espacio público, particularmente, el desplazamiento desde el estado a las redes de comunicación, dónde las redes sociales e internet tienen foco central. Habermas también tiene algo que decir. Equilibrios de fuerza, resistencia, poder y contra-poder junto con el cambio de la comunicación de masas a la auto-comunicación de masas también lograron un lugar en el podio. Junto con ser parte del respetable, pude encontrarme con entrañables amiguis de la blogósfera y twittósfera chilena :-)

Mención importante a una de las respuestas acerca de software libre y su defensa ante algo asumido por definición desde el mundo científico. Bien por el reconocimiento.

Comparto acá un video de una de las entrevistas, en este caso en Citilab, que ponen el foco en la sociedad de la información y en los cambios que ella trae consigo. Mañana analizaremos algunos en Talca ;-)

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